La Junta de Andalucía se abre a negociar una nueva regulación de la bolsa de empleo del Servicio Andaluz de Salud (SAS) ante las protestas de los sindicatos Satse, CSIF, CCOO y UGT por el modelo actual. «La falta de actualizaciones, los continuos errores en los listados, las abusivas notas de corte hacen que este fundamental sistema de contratación no funcione desde hace bastante tiempo, con lo que la igualdad, el mérito y la capacidad son una quimera para los trabajadores del SAS », denuncian estas organizaciones que este jueves han llevado a cabo nuevas concentraciones en las ocho provincias andaluzas. El Gobierno andaluz ha tomado nota de sus demandas. La consejera de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, Rocío Hernández, ha anunciado en el Pleno del Parlamento andaluz la apertura de una ronda de negociaciones en la Mesa Sectorial del SAS para crear un nuevo marco regulador de la Bolsa de Empleo, ajustado a las circunstancias actuales del sistema sanitario y a las propias peticiones de los profesionales. La responsable autonómica ha planteado el inicio de los contactos para cambiar la bolsa de empleo de la que se nutren los hospitales y centros de salud para cubrir las vacantes al hilo de una pregunta formulada por el PSOE andaluz. Así, Hernández ha reconocido que el sistema «plantea problemas heredados», como desembolsos económicos cada vez mayores para acumular méritos, baremos aplicados que resultan excesivamente complejos y retrasos en la actualización de los méritos. Por esta razón el pasado 18 de junio se acordó iniciar este nuevo proceso de negociación. La diputada del Grupo Socialista María Ángeles Prieto ha denunciado que la gestión de la bolsa del SAS «es un desastre» desde que el PP gobierna. « Después de cuatro años y medio bloqueada , ahora la publican y dejan fuera a enfermeras con hasta 20 años de experiencia», ha afirmado. En lo que respecta a las enfermeras, la consejera informó de que «si hay un Ejecutivo que de verdad ha demostrado compromiso con sus profesionales ». En este sentido, dijo que Andalucía ha pasado de una plantilla de poco más de 29.000 enfermeras en 2018 a una de más de 37.700 en 2025. Por tanto, «hoy tenemos 8.500 efectivos más, de los que 7.341 son fijos». La consejera ha detallado que se han creado nuevos perfiles profesionales que antes no existían, como las enfermeras referentes en centros educativos (411 conforman la plantilla actualmente). Además, refirió que se ha estabilizado la plantilla con las ofertas públicas de empleo de 2022, 2023 y 2024, que se han convocado en conjunto este año, cuyas pruebas se celebraron el pasado 17 de mayo , y con las que se van a otorgar 5.421 plazas de Enfermería general; 411 de especialistas en Familia y Comunitaria; 135 de Salud Mental; 41 de especialista del Trabajo y 259 matronas. La Junta apunta también a las mejoras salariales de las enfermeras, con incrementos de más de 4.600 euros anuales para Atención Primaria y más de 3.700 euros anuales para Atención Hospitalaria; además de la subida del concepto de jornada complementaria y de la atención continuada o la mejora de 150 euros en complementos de todo el personal sanitario de la categoría A2. La diputada del PSOE, en cambio, ha afirmado que la «falta de enfermeras es intencionada», al «robarles hasta 25 puntos ya baremados», lo que traduce como «otra forma de maltratar a los profesionales». « Ya se han tenido que ir a Andalucía porque no han podido acceder a la bolsa de empleo », ha sostenido Prieto, a la vez que ha relatado que son enfermeras las que «se han jugado la vida en la pandemia, que se han formado con su dinero y con su esfuerzo, que mantienen a flote esa sanidad pública que ustedes quieren hundir, que aguantan contratos indecentes, cargas de trabajo brutales por sus recortes de plantilla , que no las sustituyen ni en bajas ni en vacaciones, que les niegan el derecho a cuidar a su hijo gravemente enfermo». Por su parte, la consejera ha aportado que desde el Gobierno andaluz « apostamos no sólo por el trabajo estable, sino también justamente remunerado, y hacemos todo lo que está en nuestra mano para seguir incrementado los salarios de todos los profesionales, pero los recursos son finitos y en la gestión tiene que primar la eficiencia y sostenibilidad para garantizar una sanidad gratuita y universal», ha concluido la consejera.