Santa María de Jesús incomunicada: autoridades no coordinan apoyo
Casi 72 horas después del inicio del enjambre sísmico en Guatemala, Santa María de Jesús sigue aislada. Las rutas hacia el municipio están bloqueadas por derrumbes, no hay presencia efectiva de autoridades ni ayuda coordinada. Solo la maquinaria pesada avanza con dificultad mientras persiste el riesgo de nuevos deslizamientos.
Es noticia. El municipio de Santa María de Jesús permanece incomunicado desde hace tres días, tras una serie de sismos que provocaron múltiples derrumbes en sus vías de acceso.
- La ruta principal, que conecta con San Juan El Obispo, sigue bloqueada y sin paso para vehículos particulares.
- La otra conexión, por Palín, también se encuentra inhabilitada por daños similares.
- No hay presencia sostenida de autoridades locales y el acceso está limitado a camiones oficiales y maquinaria.
Aspectos clave. La situación ha obligado a los vecinos a adaptarse con servicios costosos y precarios.
- Taxistas cobran ahora GTQ 20 por viaje hacia la comunidad, cuatro veces más de lo habitual.
- Las restricciones de acceso elevan los costos de traslado de personas y mercancías.
- No hay señales claras de cuándo se restablecerá el paso ni cómo se regularán los abusos en el transporte.
En el radar. Los efectos del enjambre sísmico han golpeado con especial dureza a Santa María de Jesús.
- Se reportan alrededor de 350 sismos desde el 8 de julio, afectando también a Escuintla y la capital.
- Además de los derrumbes, la comunidad sufre cortes prolongados de agua y energía eléctrica.
- Covial advierte que los taludes continúan inestables, con riesgo de más desprendimientos en cualquier momento.
Lo que sigue. Los esfuerzos para restablecer el paso avanzan lento y bajo condiciones inseguras.
- Trabajos en la RD-ESC-01 han sido pausados por nuevos deslizamientos que ponen en peligro a los operarios.
- Covial pidió a la población “extrema precaución” ante la posibilidad de más derrumbes.
- Autoridades reconocen que el enjambre sísmico podría durar desde días hasta meses, lo que complica aún más la rehabilitación de las rutas.
