Desde que en 2011 un grupo de devotos decidió recuperar la hermandad de la Virgen del Carmen de la parroquia de San Andrés todo han sido parabienes, convirtiendo esta procesión en una de las citas con la religiosidad popular del mes de julio en Toledo. Tras celebrar la eucaristía, pasadas las ocho y media de la tarde, el paso portado a costal llevaba a la Virgen del Carmen en procesión por las calles de la feligresía de San Andrés, con la particularidad de que es la única imagen de las devociones letíficas toledanos que procesiona a costal , es decir, el peso de las andas recae sobre la cerviz de los costaleros. Acompañada por la banda de música 'Asociación Musical Argés' y por un nutrido grupo de hermanos y fieles, la imagen ha acaparado la mirada de los turistas que se han decantado por la ciudad Patrimonio de la Humanidad para pasar este sábado, una jornada agradable en cuanto a las temperaturas, lo que ha animado a seguir el cortejo procesional hasta que ya de noche la Virgen del Carmen regresaba a San Andrés iluminada por cirios y guardabrisas, rodeada de un exorno floral con gran variedad de rosas, y otras flores, en tonos blancos y tierra. Como culmen a estos días de cultos, la hermandad, cuyo origen se remonta al año 1711 , ha organizado para cerrar el día una limonada y el tradicional juego de las quínolas, que no falta en este tipo de celebraciones toledanas. En cuanto al valor patrimonial de la imagen, la Virgen del Carmen de la iglesia de San Andrés responde a una escultura de talla completa en madera policromada. En los años 2014 y 2015 fue restaurada por fases en el taller de Gloria Loarce , quien descubrió bajo capas y capas de repintes la policromía original del siglo XVIII.