De este taller salían el 90% de las narcolanchas que operaban en España
La intervención, que culminó esta semana, resultó en la incautación de 19 embarcaciones rápidas, 40 motores marinos, 7.000 kilos de hachís y 650 kilos de cocaína, con un valor estimado en 36 millones de euros.
La presión policial en el Campo de Gibraltar obligó a los narcotraficantes a trasladar sus operaciones hacia la frontera portuguesa, estableciendo su centro logístico en Samora-Correia, cerca de la desembocadura del Tajo. Este desplazamiento respondía a las restricciones legales españolas sobre construcción de embarcaciones rápidas, aprovechando vacíos legales en la legislación portuguesa.
La Operación Sonder-Rampa, iniciada a finales de 2023, permitió a ambos cuerpos policiales mapear una compleja red que operaba en ocho distritos portugueses y varias provincias españolas. Durante diez meses de investigación, se interceptaron seis envíos de droga antes de culminar con redadas simultáneas entre el 7 y 11 de julio.
Los resultados han sido contundentes
La intervención conjunta ha permitido la detención de 32 personas en Portugal y el desmantelamiento de una estructura criminal con capacidad para botar tres narcolanchas en una sola noche. En el lado español, las autoridades incautaron importantes alijos de drogas. La operación ha sacado a la luz la sofisticada infraestructura industrial del narcotráfico, que incluía talleres clandestinos especializados en la producción en serie de embarcaciones rápidas.
