El mítico entrenador de balonmano del FC Barcelona
Valero Rivera siempre decía que lo más difícil del deporte era “volver a ganar”. Más si se lleva la etiqueta de favorito. Eso es lo que les pasó a
Carlos Alcaraz y al
PSG de
Luis Enrique, en
Wimbledon y en EE.UU. El tenista murciano jugó a un buen nivel, pero los malos primeros servicios lo acabaron condenando ante un
Sinner, muy mentalizado en no repetir lo de Roland Garros, cuando
Alcaraz le levantó tres 'match points' y se impuso en la tierra de París. El PSG salió como muy favorito ante el Chelsea. Los jugadores se lo creyeron y los ingleses, disciplinados, con la táctica bien aprendida y con la ambición necesaria, se impusieron en el mundialito.
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