Los primeros rayos de sol caían este lunes sobre la costa del mar de Alborán, cuando se ha producido un terremoto de 5,5 grados de magnitud en la escala de Richter con epicentro en la zona de Cabo de Palos, a dos kilómetros de profundidad sobre el nivel del mar Mediterráneo. Casi 500 municipio s de las provincias de Almería, Málaga, Granada, Jaén, Murcia, Alicante y Albacete han sentido en menor o mayor medida la sacudida de este seísmo en distintos grados de intensidad. Pero, esta sacudida repentina y rápida de la superficie terrestre es un hecho habitual en la zona en la que se asientan estas provincias, el Mar de Alborán . Esta es una región compleja en la que convergen las placas euroasiática y africana , que se mueven 5 mm al año. Estas placas, que se mueven de forma lateral al mismo tiempo que se comprimen provocan que la corteza se vaya acortando y elevando . Como consecuencia, han generado estructuras como la cresta de Alborán y los bancos de Francesc Pagès y Tofiños, delimitados por fallas inversas activas en la que sus bloques de rocas se desplazan en direcciones opuestas. Así, el terremoto de este lunes ha sido originado en una de las zonas donde se concentra la mayor parte de la actividad sísmica de la zona , según indica el Instituto Geográfico Nacional de Estadística, en una de las fallas paralelas, la de Averroes. En este sentido, el CSIC reveló que esta falla de desplazamiento horizontal, cuando provoca un terremoto tiene la capacidad de generar tsunamis con olas de hasta seis metros de altura en un plazo de 21 a 35 minutos. Afortunadamente ni la costa del sur español ni la del norte de Marruecos han sufrido estas consecuencias. Tal y como recoge la página web del citado organismo, esta zona es una de las que cuenta con mayor actividad sísmica del Mediterráneo occidental. Entre sus características principales se encuentra la superficialidad y su magnitud de «baja a moderada» . Aunque, a lo largo de la historia han ocurrido varios «destructivos». Por intensidad: En 1994 , un terremoto de magnitud 6,0 al noroeste de la ciudad de Alhucemas (Marruecos) se sintió con intensidad V en Melilla. Diez años más tarde, en 2004 , en el sur de esta ciudad marroquí de intensidad 6,2, fue sentido con intensidad VII y causó numerosos daños materiales y humanos . Por último, en 2016 , en el sur de Andalucía, Ceuta y Melilla se observó una intensidad máxima de VI que produjo ligeros daños en las zonas citadas. Sin embargo desde 2021 , no se han registrado seismos de igual magnitud, sino que se están dando miles de terremotos superficiales de menos de 3,0 , a excepción de los registrados en 2021 y 2023 que fueron superiores a 5,0 ; al igual que el ocurrido esta mañana en Almería, de 5,5.