El radar situado en el kilómetro 417 de la autovía A-4, a su paso por Córdoba (Puente Viejo), se ha consolidado en 2024 como el más activo de la provincia, con un total de 12.320 denuncias, según los datos difundidos por la Dirección General de Tráfico (DGT). Esta cifra supone un incremento con respecto a las 10.440 sanciones registradas en 2023 de un 18 por ciento, según la comparativa facilitada por Automovilistas Europeos Asociados (AEA). En segundo lugar se encuentra el radar ubicado en el kilómetro 52 de la A-45, enclavado entre las localidades de Lucena y Monturque con 10.618 sanciones en 2024, manteniéndose en niveles similares al año anterior (10.974 denuncias). Le siguen otros puntos críticos para los conductores como en el término municipal de Espiel en la N-432, kilómetro 219 con 8.899 sanciones (6.790 en 2023); en la A-339, kilómetro 2 (5.815 sanciones) (solo 17 en 2023); en la A-318, kilómetro 59 (1.016 sanciones frente a 10 en 2023); en la N-420, kilómetro 72 (691 sanciones frente a las 477 en 2023); A-318, kilómetro 36 (655 sanciones sólo 1 en 2023); en la N-432, kilómetro 238 (539 sanciones frente a las 648 en 2023) mientras que en la N-502, kilómetro 380 se registraron 469 sanciones (189 en 2023). Además, se han identificado dispositivos conectados en cadena por la Dirección General de Tráfico (DGT) que suman un número relevante de denuncias como el situado en la A-431 , kilómetro 35 con 446 sanciones; el de la N-502, kilómetro 370, con 433 multas; A-45, kilómetro 5: 433 sanciones (31 en 2023); A-4, kilómetro 405: 384 sanciones (12 en 2023); -318,kilómetro 30: 329 sanciones: A-306, kilómetro 2: 328 sanciones. El notable crecimiento en las cifras respecto a 2023 evidencia un refuerzo en el control de velocidad en las carreteras de la provincia . Algunos tramos, como el de la A-339 o la A-318, han experimentado un salto de apenas una decena de denuncias a cientos o incluso miles en un solo año. Desde la DGT insisten en que estos controles tienen como objetivo mejorar la seguridad vial y reducir los accidentes , especialmente en zonas de alta siniestralidad. Por su parte, conductores y asociaciones de usuarios reclaman más claridad en la señalización de los límites de velocidad y alertan sobre una posible «vocación recaudatoria» en la colocación de ciertos dispositivos.