La Cátedra del Tajo UCLM-Soliss ha identificado como causa más probable de la brusca disminución del caudal del río Tajo a su paso por Toledo, registrada el pasado 8 de julio, la retención y posterior liberación de agua por una central hidroeléctrica ubicada aguas arriba de la ciudad . El análisis se basa en los datos oficiales del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Tajo, que reflejan u n descenso repentino del caudal desde los 30 hasta apenas 13 metros cúbicos por segundo entre las siete y las diez de la mañana, seguido de una rápida recuperación hasta los 44 metros cúbicos a las dos de la tarde. La anomalía no se detectó en la estación de Algodor , situada inmediatamente aguas arriba, lo que sitúa el origen del fenómeno en el tramo comprendido entre esa estación y Toledo. Según el informe, el comportamiento observado —una bajada súbita y una restitución igual de rápida— descarta fenómenos como captaciones agrícolas o evaporación , ya que en ninguno de estos casos se habría producido una recuperación tan inmediata del caudal. «Este comportamiento podría ser propio de la actividad de una central hidroeléctrica», señala el documento. A pesar del impacto visual que causó en la ciudad la imagen del Tajo con un caudal de apenas 13 metros cúbicos por segundo, la Cátedra confirma que se cumplió el caudal mínimo ecológico fijado para el año 2027 en el actual Plan Hidrológico, como establece la reciente sentencia del Tribunal Supremo. No obstante, el informe advierte de que estos valores son claramente insuficientes : «Estos caudales ecológicos mínimos en los valores fijados y por sí solos no son suficientes, poco pueden aportar al río si no van unidos a una gestión que contemple una visión del comportamiento natural del río y de la conservación de sus especies y ecosistemas». El estudio de los caudales registrados entre el 30 de junio y el 10 de julio en siete estaciones de aforo entre el embalse de Bolarque y Talavera de la Reina constata que el régimen hidrológico del tramo medio del Tajo está profundamente alterado . A la regulación en la cabecera del río, donde el agua se gestiona en función de las necesidades del trasvase Tajo-Segura, se suma la fuerte presión de las captaciones agrícolas en plena campaña de riego, así como la aportación desigual de los afluentes. El caso más llamativo es el del río Jarama, que en Aranjuez triplica el caudal que llega por el propio Tajo. Entre las estaciones de Almoguera y Fuentidueña se observa un aumento de caudal difícil de explicar con los datos disponibles. En Aranjuez se registra una caída del 58%, atribuida a la demanda agrícola. En Algodor, el caudal vuelve a crecer gracias al aporte del Jarama , mientras que en Toledo desciende nuevamente un 20%, probablemente por los usos agrícolas de la zona. La estación de La Portusa, situada tras la confluencia con el Guadarrama, muestra una recuperación del caudal. El informe pone también de relieve que la web oficial de la Confederación no ofrece en estos momentos datos de la estación situada en Talavera de la Reina. Para la Cátedra, el tramo medio del Tajo continúa sometido a un régimen artificializado, muy alejado de su comportamiento natur al , y bajo una presión constante que afecta a la calidad ecológica del agua, los hábitats ribereños y la fauna acuática. «Los datos de los últimos días confirman que el tramo medio del río Tajo ha seguido estando fuertemente alterado hidrológicamente, principalmente debido a la regulación en cabecera, a la actividad hidroeléctrica y a las captaciones para usos agrícolas. Esta dinámica del río difiere enormemente del comportamiento natural del río. Esto supone un e strés a los ecosistemas ribereños y especies acuáticas », señala el informe.