Con la llegada del calor, apetece más que nunca comer algo de fruta fresca. Para ello, casi todo el mundo la mete directamente en la nevera. Pero, ¿es realmente lo mejor? Aunque parezca lo más lógico, lo cierto es que enfriar según qué frutas puede hacer que pierdan sabor o se estropeen más rápido de lo esperado. Sobre este tema ha hablado el usuario de TikTok Lo Del Comer, un tecnólogo de alimentos que comparte consejos sobre nutrición y bienestar. En uno de sus últimos vídeos, explica qué frutas se pueden guardar en el frigorífico y cuáles es mejor mantener fuera. Según cuenta, frutas como los plátanos, peras, manzanas, tomates o aguacates no deberían meterse en frío. Son frutas climatéricas, lo que significa que siguen madurando después de ser recogidas y producen etileno, un gas natural que acelera ese proceso. «Si las metemos en la nevera, su sabor se va a reducir bastante» , advierte. Aun así, reconoce que en verano a veces es inevitable recurrir al frigorífico, sobre todo para que no se echen a perder tan rápido. También hay quienes prefieren la fruta fría por gusto personal, algo que no tiene nada que ver con lo que se recomienda desde el punto de vista de la conservación. En el otro extremo están las frutas no climatéricas, como las naranjas, mandarinas, cerezas, frambuesas o fresas. Estas, una vez recolectadas, ya no maduran más, por lo que meterlas en la nevera no afecta a su sabor ni a su desarrollo. Además, el joven explica que podemos aprovechar el etileno de unas frutas para madurar otras, como cuando se coloca un aguacate junto a una manzana. Y si una fruta climatérica ya está muy madura, también se puede meter en frío como medida de emergencia: «mejor conservarla aunque pierda algo de sabor que acabar tirándola».