El 30 de septiembre de 2018 terminó una historia de «mal amor», la de Anabel y el que fue su pareja durante años. Había vivido un tiempo con él en Holanda, país la que se trasladó para acompañarlo por temas laborales. Lo que sucedió fue que ella no estaba trabajando y, «como me movía poco y estaba mucho en casa, cogí bastante peso». Así ha comenzado la historia que ha relatado a Sonsoles Ónega y a sus colaboradores en ' Y Ahora Sonsoles ' (Antena 3), donde todos han quedado estupefactos al conocer detalles de esta experiencia. Y es que lo más duro de la situación fue cuando una noche, de madrugada, el que era su novio de entonces despertó a Ana Belén en mitad de la noche y le dijo: «No vuelvas hasta que adelgaces». La llevó al aeropuerto alrededor de las 2.45 de la madrugada y le dio un billete de ida que le había comprado para regresar a su ciudad, a Madrid . «Esto llega después de un tiempo de decirme cosas como ' estás gorda' , 'estás fea'… Yo sentía que nadie me iba a querer y tenía la autoestima totalmente minada», ha recordado en el directo. Anabel, que estaba en plató para la entrevista, llegó a perder 22 kilos en seis meses. Para ello su familia le pagó una operación, le pusieron un balón gástrico que les costó alrededor de 4.000 euros . «Ellos me vieron fatal porque yo me quería morir y decidieron hacer ese desembolso», ha añadido la entrevistada a Sonsoles Ónega. La mujer ha especificado que, durante este proceso de adelgazamiento, tenía que ir enviándole al que seguía siendo su pareja fotografía para mostrarle la evolución: pasó de 71 kg a 47. Llegó la hora de regresar, pues él le había dicho que aquella siempre sería su «casa». Una vez en el aeropuerto, al que él fue a recogerla, un recibimiento «frío y distante que me chocó, como si fuéramos solo conocidos» y regresaron al que había sido su hogar. Cuando fue a buscar ropa de cama para prepararse para la noche, se encontró una bolsa «arrugada. Tras abrirla había en ella un tanga rosa, un vaquero de la talla 36, que jamás me habría quedado bien, y una sudadera talla M. Obviamente no eran prendas mías y se lo dije. Él negó que fuera por una infidelidad». Anabel lo vio claro. De hecho, ha afirmado que ese vuelo de regreso lo hacía con las ideas claras y sabiendo que quería terminar la historia. Así lo hizo: «He ido aprendiendo a quererme y a día de hoy estoy casada y tengo dos niños preciosos». Sonsoles Ónega se ha emocionado al escuchar un testimonio que, según Teresa Bueyes , debería haber denunciado «por maltrato psicológico».