Pedro Peirano y el rescate de “Las excelentes aventuras de Timón el legendario”: “Mi idea secreta siempre fue convertirlo en un libro”
Antes que el periodismo y el mundo audiovisual, la vocación de Pedro Peirano estaba volcada al papel y la tinta. De hecho, uno de sus primeros sueños de infancia fue dedicarse a la historieta y publicar sus creaciones en el diario.
“Yo leía a Themo Lobos y ‘Mampato’, y me gustaba la idea del folletín, del ‘continuará…’. Lo encontraba increíble. Sobre todo porque heredé unos ‘Mampatos’. No los tenía todos. Y cuando había un tomo con un ‘continuará’ que yo no tenía, me mantenía en vilo. Hubo una historia de la que no vi su conclusión por años. Encontraba que eso era demasiado fascinante y lo quería hacer”, recordó el periodista, dibujante y guionista en conversación con Radio y Diario Universidad de Chile.
“Convencí a la gente de los diarios a hacerlo con el ‘continuará’. Ya no se hacía eso cuando estaba dibujando. Era un folletín eterno, que realmente era una promesa para mí también, porque no tenía idea en qué iba a continuar nada“, sumó entre risas. “O más o menos, pero no era tan claro. Y entonces sí, se cumplió. Menos mal que todavía existían los diarios cuando era chico, porque ahora es más difícil todavía”.
La apertura de esa ventana le permitió publicar una serie de historietas en la prensa nacional y que, para suerte de Peirano, fueron guardadas por su padre. Voluntad archivística que hizo posible la llegada de “Las increíbles aventuras de Timón el legendario“, uno de sus personajes más emblemáticos, en formato libro y bajo el alero editorial de Planeta.
Portada del libro “Las increíbles aventuras de Timón el legendario”
“Salía en el suplemento Timón. Yo ya dibujaba ‘Chancho Cero’ y me pidieron que hiciera otro cómic, que era para este espacio infantil. Y la verdad es que podría haberlo hecho con el personaje tal como se hacía con ‘Mampato’, pero era muy taquilla en esa época. De lentes oscuros, andaba en skate. El Timón oficial, digamos. Lo que hice fue proponer al antepasado de Timón, que tenía aventuras como medias tolkienianas, pero un poco al peo“, recapituló Peirano.
“Así surgió esta parodia de la fantasía. Mi idea secreta siempre fue convertirlo en un libro, a pesar de que era solo una serie semanal. Pero era una larga historia que tenía una conclusión. Ahora, cuando lo redescubrí, me di cuenta de que sí servía y que su humor todavía era gracioso, así que lo armé de nuevo, como libro. Se lo propuse a la editorial Planeta y se entusiasmaron”, añadió el comunicador.
Lo anterior, en una misión que no fue del todo solitaria: “La Valentina Silva, que es una amiga mía que vive en Barcelona, es la que se ha convertido en colorista de mis cómics, porque hicimos todo ‘El Club de los Juguetes Perdidos‘ con ella. También este, y vamos a hacer otro. Y creo que sí tenemos una conexión instantánea. Sobre todo con este libro, con el que ella fue más libre. Cuando propuso la paleta de colores era demasiado más choro, porque es menos realista que ‘El Club de los Juguetes Perdidos’. Tuvo la libertad de volverse más loquilla pintándolo y quedó increíble”.
De “Chancho Cero” a “31 Minutos”
A pesar de su predilección por el universo de los cómics, el historial profesional de Peirano igualmente ha estado marcado por otros grandes momentos. Tras estudiar periodismo en la Universidad de Chile -en una experiencia que inspiró la escritura de la historieta “Chancho Cero”-, se embarcó en proyectos como “Plan Z”, emblemático programa de humor transmitido por el extinto canal Rock & Pop, y que ya alcanzó un estatus de culto.
Luego, el 2003, se convirtió en uno de los creadores de “31 Minutos”, acaso el programa infantil más relevante de la televisión chilena y que incluso logró conquistar a una fiel fanaticada en países como México.
“Lo choro es que es demasiado único, porque si no, nos hubieran comprado el formato. Y qué suerte que no. Pero sí he visto cosas similares, gringas. Es raro, no se sabe si lo vieron o no, con este mundo más globalizado”, comentó sobre el éxito internacional del anti noticiero.
“Pero esa es la gracia. Y además que para nosotros es un programa que surgió súper naturalmente. Parodiar las noticias, eso era todo. Lo que dijéramos que no era noticia, lo era. Cabía como noticia. Lo que se nos ocurriera lo podíamos poner. Había libertad, realmente eso fue. Cuando un formato se convierte en algo para hacerte libre, en términos de lo que expresas, es mucho más divertido. Y creo que eso hizo que los personajes crecieran tanto, incluso más que el formato. Que pudieran salir y se convirtieran en otra cosa”, sumó.
Algo que, sin embargo, también generó algunas barreras con el uso del lenguaje: “Con ‘Nunca me he sacado un 7‘ se nos ocurrió contar la historia de alguien que nunca se había sacado un siete, en su vida. Muchos amigos nuestros han estado en ese caso. Y además que es muy raro el siete. En México no comprenden por qué. Creen que es bueno, pero no se entiende porque su sistema de calificación es hasta el diez“.
Hoy, y a 22 años del estreno de la serie, los títeres continúan generando material fresco, entre conciertos e incluso una película bautizada como “Calurosa navidad“. “Ya se va a estrenar por Amazon Prime Video. No sabemos el día exacto. Siempre es todo muy misterioso, incluso para nosotros. Y sí, ya está prácticamente lista, pero tenemos que esperar hasta diciembre para que todos la vean. Está increíble”, adelantó.
“Les dijimos ‘tenemos estas canciones, este especial que hicimos, muy precario, cuando estaba empezando ’31 Minutos’, sobre una historia navideña en un ambiente caluroso como el que tenemos en Latinoamérica o en Sudamérica y, por lo tanto, es otro tipo de Navidad. ¿Qué les parece una película de Navidad sin nieve?’. Y lo encontraron bastante original”, comentó sobre la recepción de la empresa de streaming.
Todas, novedades que igualmente se complementan con el trabajo de rescate que Peirano se encuentra haciendo de sus historietas: “Había otra sección que yo hacía, ‘El Computador Loco‘, que era sobre un computador que estaba fallado. Entonces, los niños le hacían preguntas que llegaban de verdad, y contestaba pura hueás. Eso era muy divertido. Quiero ver si lo puedo hacer, pero ese estuvo en El Mercurio por mucho tiempo. Está en muchos formatos. En el diario largo, cuadrado, después rectangular. Hay que uniformarlo y ver si se alcanza para ser un libro, lo que sería genial. Y hay otro, que es ‘Las Aventuras de Toñito Talón‘, mucho más viejo. Lo hacía en Las Últimas Noticias, y ese sí que ya está listo. Sólo hay que colorearlo”, compartió.
