La inmigración está siendo la cuestión que se ha impuesto en la agenda política este verano. Los altercados vecinales en Torre Pacheco y el habitual aumento del tránsito de inmigrante hacia las costas españolas ha provocado que los políticos centren sus discursos en este tema. Este mismo miércoles, Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular (PP), ha declarado acerca de la situación migratoria en España, siendo respondido posteriormente de manera contundente por el presidente de Vox, Santiago Abascal. En este caso, Feijóo ha afirmado este miércoles que el inmigrante irregular que delinca en España «tiene que ser deportado de forma inmediata», además ha abogado por hacer una clara «distinción entre la inmigración regular y la irregular», calificando a la primera como «necesaria», siempre que «se integre en la cultura española, que acepte la Constitución, el ordenamiento jurídico y que lo cumpla». La respuesta mediante su cuenta de 'X' ha sido rápida por parte de Abascal: «Los ilegales se van. Todos. Los legales que cometen delitos graves o hacen del delito leve su forma de vida, también se van». Además, ha añadido que serían deportados para «cumplir las penas en sus países» y «sin poder regresar nunca». Además ha añadido que desde el PP no se «enteran» o no quieren «decir una cosa y la contraria para seguir estafando a los españoles». El líder de la tercera fuerza más votada en las últimas elecciones ha criticado, además, que la «política europea» que los populares han firmado con el PSOE es «para mantener las fronteras abiertas». Culpabiliza que este pacto firmado en Bruselas entre los populares y los socialistas ha provocado «la realidad es que todo lo que está ocurriendo». Abascal ha incluido en su publicación la situación actual en España: «La inseguridad, los crímenes salvajes contra mujeres, niños y ancianos, la degradación de los servicios públicos, la okupacion». Según el líder de Vox, «todo es responsabilidad del pacto» entre el PSOE y el PP en Bruselas. Ha finalizado concluyendo que también pactarán «aquí para mantener esas políticas» y ha exigido que «los españoles tienen derecho a saberlo».