«No nos lo creemos», así resume Javier Baldoví el momento que está viviendo junto a su familia el día en el que reabre su negocio en el centro comercial MN4 de Alfafar . Este jueves, tras nueve meses clausurado por la riada provocada por la dana , el complejo reabre sus puertas y, con él, vuelve a la vida la atracción de feria que regenta desde hace años y que quedó completamente anegada. «Cogió dos metros de agua y la tapó entera», detalla a ABC . No obstante, la reapertura supone mucho más que volver al trabajo, es un símbolo de recuperación tras «un año durísimo ». Javier aún recuerda con detalle el fatídico 29 de octubre: «Le dije a mi mujer que quería venir aquí al centro comercial a cerrar el toldo, por si acaso», cuenta. Pero justo al llegar a casa, su móvil empezó a sonar con la alarma de emergencia y logró evitar por apenas quince minutos, quedar atrapado por la inundación en la carretera. Asimismo, solo unos meses antes de la barrancada, su vivienda en el barrio de Campanar , ardió en el incendio que conmocionó a Valencia en febrero de 2024. «Se nos juntó todo», aunque por suerte, tanto él como su mujer, Inga, y sus dos hijos, se encontraban fuera del inmueble en el momento del suceso, recuerda con alivio. Pero la situación ha dado un giro de 180 grados y las buenas noticias también han comenzado a llegar todas juntas: «Empezaron las obras de rehabilitación del edificio el 1 de julio y eso también nos ha dado un poco de alegría. Vemos las cosas avanzar y cada vez estamos mejor». Después de que la atracción de feria situada en la planta baja del centro comercial, haya necesitado reparaciones integrales de motor y electrónica, el regreso supone para él y para sus compañeros, una mezcla de «alivio, ilusión y agotamiento». «Llevamos muchos días de mucho trabajo para poder abrir, pero ya ves con otra cara a la gente, mucho más animada». Hasta la fecha, Javier y su familia han tenido que « tirar de ahorros » y recibir la ayuda económica de sus familiares. Respecto a las subvenciones recibidas, Javier afirma que los seguros «se portaron muy bien y respondieron rápido». «También recibimos la ayuda de Amancio Ortega , que fue inmediata. Sin embargo, la del ayuntamiento ha tardado más, pero está empezando a llegar», señala. Sin embargo, aunque su negocio vuelve a funcionar, no todos han tenido la misma suerte, «sé que hay algunos que no han podido abrir de nuevo por motivos económicos», lamenta. A pesar de todo, Javier insiste en mirar hacia adelante: «Estamos intentando volver a la vida que teníamos antes. Por suerte estamos todos bien y no perdimos a nadie, que es lo más importante», afirma con serenidad a este periódico. Ahora, con la atracción lista y el MN4 -el único centro comercial que permanecía cerrado en Valencia desde el 29 de octubre- con la persiana levantada, el vecino de Campanar y su familia dan un paso más hacia la deseada normalidad, ya que dos golpes casi seguidos no han sido suficientes para detenerlos.