Convivir con perros favorece el bienestar emocional y la salud física de los niños
Según un análisis de más de 52 estudios científicos internacionales realizados en los últimos 5 años, se confirma algo que muchas familias ya experimentan en su día a día: vivir con un perro tiene un impacto positivo real en nuestra salud. En el caso de los más pequeños, ese impacto se traduce en actividad física de más calidad—gracias al juego y los paseos—, más contacto con el entorno natural y más oportunidades para sentirse acompañados y emocionalmente seguros.
