Cada uno vive la fe a su manera , porque el Señor y la Virgen se hacen presentes en cualquier rincón, incluso en el más inesperado. Hoy son los barrios periféricos —donde reside la mayor parte de los sevillanos— los que sostienen la vida cotidiana de la iglesia, frente a un casco antiguo cada vez más orientado al turismo. Y es precisamente en esos barrios donde resulta más necesario hacer iglesia. Un claro ejemplo de esta realidad se encuentra en el barrio de Su Eminencia . Allí todo es humildad y sencillez, pero también fervor y profunda devoción a la Virgen del Carmen, que, tras varios años, ha vuelto a salir en procesión. En esta ocasión, la imagen visitó por primera vez la parroquia de los Dolores del Cerro del Águila, en un emotivo gesto de cercanía entre comunidades. Solo hacía falta observar el rostro de los integrantes del cortejo, reflejo palpable d e la alegría de poder volver a ver a su Virgen del Carmen en la calle, una talla obra de Rafael Barbero. No se trata de una hermandad, sino de un grupo de devotos que rinden culto a una de las devociones más importantes del país, quizás la más extendida, presente en prácticamente todos los rincones de España. Cuando la tarde comenzaba a caer y la noche se acercaba, la Virgen del Carmen de Su Eminencia llegaba a la parroquia de los Dolores, por la calle Afán de Ribera. Esta vía, sublime para contemplar cofradías, estaba como siempre llena de público, fiel reflejo de la enorme popularidad que tiene el barrio del Cerro cada vez que se celebra algún culto externo. El cortejo se abría para que la Virgen entrara en el templo. Cruzó toda la nave central hasta postrarse en el presbiterio, delante de la Virgen de los Dolores, el párroco rezó una oración junto a los vecinos del barrio y miembros del grupo de devotos. Emoción por los cuatro costados de un templo que cada vez recibe a más instituciones religiosas. Era el momento de regresar y subir Afán de Ribera para regresar a casa. Atrás quedó un momento imborrable, el sueño hecho realidad, la satisfacción plena de todo buen trabajo realizado. En poco más de un mes, será la Virgen de los Dolores la que visite a la Virgen del Carmen de Su Eminencia tras visitar la parroquia del Buen Pastor y San Juan de la Cruz por su 50 aniversario, la sede de la cofradía Padre Pío que cada Sábado de Pasión hace estación de penitencia al Cerro del Águila