Michael Jordan acumuló toda su gloria en su jugador, tanta como convertirse en el mejor que jamás ha agarrado un balón de baloncesto. Sin embargo, el ’23’ ha tenido que convivir con el fracaso como ejecutivo NBA, adquiriendo por
275 millones de dólares en 2010 a unos
Charlotte Hornets que no han hecho más que deambular, habitual de las catacumbas de la mejor liga del mundo. Tanta decepción llevó a MJ a vender la mayoría de sus acciones en 2023 para dejar de ser su propietario mayoritario pero conservando una minoría de acciones. Anoche, su desafortunada franquicia le dio la primera alegría como ejecutivo al levantar su primer título de siempre con el de la Summer League tras derrotar en la final a los Sacramento Kings de
Isaac Nogués (78-83).
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