Roberto Márquez, voz de Illapu: “Ojalá la canción pueda ser un faro que ilumine el oscuro momento que vivimos”
El sueño comenzó a labrarse el 2019, en pleno estallido social. Fue entonces cuando la Orquesta Sinfónica Nacional y la Camerata Vocal -ambos elencos pertenecientes al Centro de Extensión Cultural de la U. de Chile– salieron a las calles para ofrecer un concierto gratuito para la ciudanía.
En aquella instancia, dirigida por Juan Pablo Aguayo, también se sumaron los músicos Nano Stern y Roberto Márquez. “Canté algunas canciones de Violeta (Parra), de Víctor (Jara), y en ese momento nos hicimos amigos, empezamos a conversar”, recordó la histórica voz de Illapu sobre su primer encuentro con Aguayo en conversación con Radioanálisis.
“Le conté del sueño de nosotros de hacer un sinfónico, lo complicado que es también. Con él empezamos a ver caminos. En un momento, la idea era hacer una pequeña orquesta profesional, pero todo se encarecía muchísimo. Entonces, se dejó eso ahí, en el camino, y después, cuando surgió la idea por otro conducto y de poderlo hacer con la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil de la FOJI, le conté a Juan Pablo y me dijo que había trabajado con ellos mucho tiempo, así que ahí ya las cosas empezaron a funcionar”, sumó Márquez.
Illapu. Foto: Marcelo Jara.
Una iniciativa que se materializará este domingo 27 de julio en el Movistar Arena, en un show que repasará 22 de las canciones más icónicas del cancionero del grupo y que contará con el apoyo de 68 jóvenes talentos bajo la batuta de Aguayo.
“Ya hemos estado en tres ensayos con ellos, lo que nos ha impregnado de toda la savia joven de esos muchachos llenos de vida y de ganas, además de esta fusión”, compartió Márquez sobre esta experiencia. “Además, muchos de ellos nos han ido contando que desde la familia conocen a los Illapu, que saben de nuestra música. Hay varios que son fans. Se ha dado todo, así que estamos muy contentos de cómo está resultando esto”.
“En la medida en que fui recibiendo las primeras maquetas de los arreglos me provocaron unas sensaciones muy profundas. Porque es escuchar las canciones en otra modalidad. Te transportan incluso más allá de lo que nosotros podemos transportarnos con nuestra música y el arreglo mismo que hicimos, porque te tocan otras fibras. Te llevan a recordar otras cosas, también te permiten un refrescamiento. Es como volver a vivir sensaciones que un poco se van aletargando con el hecho de que son un repertorio que estás tocando constantemente. Pero con esta nueva mirada rejuvenece la canción y rejuvenecen, además, los sentimientos de uno”, expresó el compositor.
Algo que espera que se traspase a la experiencia del público asistente: “Siento que eso también es lo que va a vivir la gente. Son canciones que están en el ADN del país porque es la historia. Nosotros hemos vivido de la mano de nuestro pueblo los últimos 50 años y nuestras canciones están impregnadas de eso, reflejan toda esa historia. Es como retomar y recordar los momentos vividos. Siento que va a ser un momento muy excepcional que vamos a vivir”.
Pensar la canción en pleno 2025
Para Márquez, el impacto que puede generar la música continúa siendo clave en un presente como el nuestro. “Por un lado, hoy estamos enfrentados a una elección. Y el mundo está enfrentado a una realidad donde lo peor del ser humano está resurgiendo. El fascismo está reinando por un montón de lugares, con lo que está sucediendo en Israel, donde el pueblo israelí, que sufrió los horrores del fascismo, lo está reproduciéndolo exactamente igual o peor. Y no es el pueblo israelí, son sus dirigentes. Hay una casta dirigente de derecha fascista que está repitiendo los horrores de los nazis, incluso mejorados porque la tecnología hoy lo permite también”, reflexionó el artista.
Illapu en concierto. Foto: vía Facebook
“Están buscando, además, retrotraer nuestro mundo a realidades que pensábamos ya estaban abolidas. Los derechos humanos, todo lo que se hizo después de la segunda guerra producto de lo que había pasado, pareciera que hoy se quiere retrotraer, volver de nuevo a una realidad que sentíamos lejos y que pensábamos también que el mundo había aprendido sobre eso. Entonces, ojalá que la canción pueda ser un faro que ilumine el oscuro momento que vivimos“, sumó Márquez.
Esto, en un escenario marcado por la influencia del poder. “Actualmente, un medio como la televisión se ha convertido en un artefacto que modela a los pueblos. Y te permite manipularlos de tal forma que un pueblo que tiene la posibilidad de elegir sus dirigentes, muchas veces lo hace tan equivocadamente, porque elige a sus propios verdugos”.
“Cuando se bombardea un sitio donde se está buscando llevar ayuda humanitaria o un hospital es algo fuera de cualquier lógica. O sea, se están violando los derechos más elementales y el mundo está mirando para el lado. Y eso, porque quienes manejan los medios y tienen el dinero, los señores de la guerra, son quienes no permiten que la gente pueda sacarse ese velo- Y crean realidades, además”, cerró el músico.
