Aprovechando la presencia del presidente canario, Fernando Clavijo, este miércoles en Toledo, Emiliano García-Page se refería a la crisis migratoria que azota las islas y en concreto a los menores no acompañados para recordar que Castilla-La Mancha siempre ha cumplido cuando se trata de acoger «quizá en unas cifras modestas, pero nunca ha habido reparo a cumplir con ese modelo, incluso si las cifras fueran mayores». En esta línea, el presidente autonómico llegaba a la conclusión de que el Gobierno de España «tiene intención de desviar el problema de la inmigración hacia los menores, obviamente porque es más sensible y permite que el Estado se desentienda del problema arrojándolo a las autonomías», ya que son éstas las que tienen las competencias y tutela. Para Page, el Ejecutivo «lo que está haciendo es desentenderse» de la situación, al igual que Europa, mientras que Pedro Sánchez «se alía con la extrema derecha de Puigdemont antes que con el conjunto de las autonomías con las que habría llegado a un consenso», apostillaba el presidente castellano-manchego, convencido de que la raíz del problema se sitúa en el sometimiento del Gobierno central a lo que marca Junts per Catalunya desde la residencia del expresidente Puigdemont en Vallespir, Francia. Lo que sí ha querido dejar muy claro el responsable regional es que en Castilla-La Mancha «vamos a cumplir con la ley» mientras que Vox enciende el debate en las Cortes asegurando: «Ni un mena más en Castilla-La Mancha».