Adrián es el 'técnico' que se ocupa de colocar los peluquines en la peluquería especializada de Daniel, que cuenta con un salón de belleza en el madrileño barrio de Salamanca. Esta opción, sobre la que ellos insisten en llamar prótesis capilares , están muy de moda y suelen usarla tanto hombres como mujeres que están presentando alopecia. «Es perfecto, porque puedes hacer vida normal, puedes surfear, montar en moto… Lo importante es el mantenimiento», ha referido Daniel Pérez en ' Y Ahora Sonsoles ' (Antena 3). Pérez tiene apenas 23 años y ha explicado que no tiene «complejo alguno», que si decidió apostar por estas prótesis fue «por temas de trabajo, por darle un impulso al negocio y ofrecer un servicio exclusivo y especializado». A día de hoy la empresa marcha muy bien, tienen bastante clientela y van avanzando en técnicas y mejoras, con novedosos materiales y formas específicas de darle la mayor durabilidad y resistencia posible a estas prótesis capilares. Daniel y Adrián han explicado a Pepa Romero que se cuida, se pueden bañar, secar el pelo, utilizar tratamientos, «pero siempre con cabeza, y haciendo un mantenimiento semanal o máximo cada 15 días. Cuanto más se cuide, mayor resistencia tendrá». Se trata de peluquines realizados con pelo natural que se adhieren al cuero cabelludo con líquidos, cintas, todo elaborado «con materiales avanzados y grandes calidades. Hay más avances para la adherencia y estamos trabajando siempre en mejorar», ha referido Adrián. Sobre si esta solución es más de hombres que de mujeres, los jóvenes han afirmado que lo usan por igual tanto ellos como ellas. «De hecho, tenemos bastantes clientas porque la población femenina presenta alopecia en un índice muy alto y quieren verse bien, ya no hay tanto tabú», ha dicho Daniel, mientras mostraba a Pepa y al equipo cómo luce su peluca, que pasa totalmente desapercibida para aquellos que no saben de esa prótesis . Pepa Romero le ha preguntado si son iguales las prótesis para chicos que para chicas. Han respondido que no, porque los patrones de uno y otro no suelen ser iguales. La de las féminas «es tipo diadema, y debe haber un retroceso fuerte». Ha querido insistir en que tanto los hombres como las mujeres pueden utilizar secadores, moldeadores, pero siempre con precaución y atendiendo a las indicaciones d los especialistas, porque «cuanto más abuso de productos y técnicas menos dura».