El diputado nacional del Partido Popular por Zamora Óscar Ramajo ha cargado este jueves contra los servicios ferroviarios a raíz de un retraso que ha vivido él mismo como usuario. «Desde que está Óscar Puente» como ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, «viajar en tren es como una película de aventuras» , ha ironizado. «Lo que tenemos que hacer, cuando vayamos a viajar, es llevar ese famoso kit de supervivencia porque en un viaje en tren, desde que está este ministro, siempre puede ocurrir cualquier cosa», ha continuado, en declaraciones a Ical. Uno de los viajes previstos para este miércoles, entre Madrid y Zamora, que no debería haber tomado más de una hora y tres minutos, pues se trataba de un servicio de alta velocidad, se veía así ampliamente retrasado por una avería antes de partir desde la capital de España. Los viajeros del tren, programado a las 20.23 horas, llegaron a la capital zamorana con más de tres horas y media de retraso debido a una avería que obligó a cambiar de convoy y que sometió a los pasajeros a varias horas de espera. «No nos informaron absolutamente nada. De hecho, cuando hemos vuelto al vestíbulo, ni siquiera sabíamos si había tiempo para buscar un sitio para cenar y tampoco nos dijeron si podíamos salir de la estación», ha reprochado Ramajo, para añadir que muchos viajeros no sabían qué hacer con sus niños. «Yo viajaba con mis dos hijos pequeños en el que era su primer viaje en tren», ha contado, para añadir que ya esperaron tres cuartos de hora a la ida. «También se le podría preguntar sobre esto al subdelegado del Gobierno en Zamora, que iba en el tren», ha apuntado. Ya en aquel momento, vía Twitter, Ramajo expresaba su enfado, al decir que debería ser el PSOE quien regalase ese kit de supervivencia «a los usuarios comprado con alguna de sus mordidas». No fue el único pasajero descontento, ni en el andén ni en redes. «El tren se retrasó 214 minutos, o sea, más de tres horas y media», ha recordado una estudiante de Ingeniería Informática, Silvia Pérez. La veinteañera refleja también en declaraciones a Ical que no recibieron explicaciones, sólo algunos mensajes de Renfe que señalaban una avería. «Al final, entre personas jóvenes, aguantas un retraso así. Estás allí, sentada y nosotras hasta terminamos jugando a las cartas. Pero había niños pequeños, gente mayor, gente con animales, que no aguantan igual», ha recordado.