El fuego está dando una pequeña tregua a Galicia. El incendio de Vilardevós, en Orense, el más virulento del verano en la Comunidad Autónoma, se dio el lunes por la noche por controlado tras calcinar unas 570 hectáreas. Además, los bomberos han conseguido extinguir uno de los tres fuegos que azotaban el municipio coruñés de Ponteceso. En cuanto al de Vilardevós, que en su momento obligó a declarar la situación 2 por su cercanía a núcleos habitados, se dio por controlado, concretamente, a las 21.57 horas del lunes. Había puesto en jaque, sobre todo, a los vecinos de la aldea de Dona Elvira por la proximidad de las llamas, pero el humo amenazaba también al propio núcleo de Vilardevós. Por otra parte, de los tres fuegos de Ponteceso, el que sacudió la parroquia de Cospindo, la Consellería do Medio Rural ya lo da por extinguido. Las llamas arrasaron 245 hectáreas, fundamentalmente de monte arbolado, pero este lunes a las 23.17 dejó de representar problema alguno. En el caso de este fuego, obligó a desalojar a los vecinos de la aldea de Balarés, ubicada junto a la playa. Los otros dos fuegos que afectan a este municipio coruñés también evolucionan favorablemente. El de la parroquia de Brantuas, que quemó a unas 197 hectáreas, se ha dado por estabilizado desde las 23.32 de este domingo. Y el de la parroquia de A Graña se dio por controlado pasadas la ocho de la tarde del lunes. En este caso, tras llevarse por delante unas 78 hectáreas, según los cálculos de la Guardia Civil. En total, la superficie arrasada por el fuego en Ponteceso suma unas 520 hectáreas, en su gran mayoría monte de eucalipto. La previsión con la que trabajan los medios de extinción terrestres sobre estos dos últimos focos que están controlados es poder extinguirlos completamente este mismo martes.