Cuando el calor aprieta y las ganas de cocinar se esfuman, el cuerpo pide recetas rápidas, frescas y saludables. En ese contexto, este helado casero de yogur y limón se convierte en un imprescindible . Se hace en sólo cinco minutos, no necesita heladera y lleva soalmente tres ingredientes. Y lo mejor de todo: está riquísimo. Su sabor cítrico, su cremosidad y su toque natural lo hacen ideal para tomar de postre, como merienda o incluso como tentempié entre horas. A diferencia de los helados industriales o más elaborados, esta versión no requiere nata ni leche condensada. Con un par de yogures, un limón y un toque de miel, puedes preparar un capricho saludable que no renuncia al sabor. Además, puedes ajustar los ingredientes a tus preferencias: hacerlo más o menos dulce, más ácido o incluso vegano. Lo que empezó como un experimento improvisado, se ha convertido para muchos en una alternativa habitual al helado tradicional. ¿Te animas a probarlo? En un bol grande, mezcla los yogures con el zumo y la ralladura del limón . Luego, añade la miel y remueve bien hasta que todos los ingredientes estén integrados. Si lo quieres tomar como mousse fría, puedes servirlo directamente. Para conseguir una textura de helado, congélalo durante 1-2 horas y remueve cada 30 minutos para evitar que cristalice. También puedes verter la mezcla en moldes de polos o recipientes individuales si quieres una presentación más cuidada. Versión más ligera: utiliza yogures naturales desnatados o de origen vegetal si buscas reducir aún más las calorías. En GURMÉ te enseñamos también a preparar otro helado bajo en calorías de té verde . Sabor más intenso: añade unas hojas de menta fresca o un poco de jengibre rallado para un extra de frescor. Textura perfecta: para una versión más cremosa, añade medio plátano maduro congelado a la mezcla antes de triturar. Con frutas: acompáñalo con frutos rojos, mango en dados o unos trocitos de nuez para añadir textura y contraste. Conservación: si lo congelas durante varias horas, recuerda sacarlo unos 10 minutos antes de servir para que no esté demasiado duro. Además de refrescante y delicioso, este helado es una opción muy saludable. El yogur aporta proteínas de alto valor biológico y probióticos beneficiosos para la salud intestinal. El limón, por su parte, es una fuente natural de vitamina C, con propiedades antioxidantes . Y si eliges una miel de calidad, sumarás minerales y un toque dulce natural que evita azúcares procesados. Y si quieres más ideas, toma nota de estas 43 recetas de helado casero que te enseñamos .