Desde comienzos del siglo XXI, corredores de todo el mundo han llegado a las majestuosas Montañas Rocosas Canadienses con un único objetivo: desafiar a la muerte en uno de los ultramaratones más exigentes del planeta. La 'Carrera de la Muerte' cuenta con un recorrido de 118 kilómetros que inicia y termina en una meseta a 1387 metros de altitud, cruza tres imponentes cumbres y enfrenta a los participantes con un desnivel acumulado de 4543 metros. Además, incluye el cruce de un río en el sobrecogedor cañón Hell’s Gate, donde confluyen los ríos Smoky y Sulphur. Pero todos estos obstáculos, que echarían para atrás a más de uno, no han sido problema para centenares de atletas, que han convertido la 25ª edición en la más multitudinaria de la historia.
Seguir leyendo...