«Tengo que abandonar mi casa por un conflicto vecinal». Así se ha manifestado, de forma alta y clara, la residente de un inmueble que tiene una orden de alejamiento respecto a un establecimiento hostelero. No debe acercarse a más de 50 metros del local, y esto pese a que su vivienda está justo encima. Es decir, tiene prohibido «regresar a mi hogar». Lo ha contado al reportero Raúl Valls, que ha hablado con ella para ' TardeAR ' (Telecinco), desde Mallorca, donde ha sucedido este incidente. La señora no ha permitido que le vean el rostro, por lo que se ha mostrado con gafas de sol y un pañuelo en la cara. La han puesto en libertad a mediodía y «se encuentra en un descampado que hay al lado, a 500 metros del sitio donde vive, y está en el coche. Dice que no se va a mover de ahí», ha apuntado el periodista que informaba a Verónica Dulanto y a su equipo. Respecto a lo que hay tras todo esto, una propiedad de un bar que ha denunciado a esta persona por «acoso durante meses», con denuncias a la policía tras intentar inundar el establecimiento, ha intentado interrumpir la actividad diaria del negocio, cortando cables y ejerciendo daños hasta «que dicen haber tenido que cerrar el negocio en varias ocasiones». La denuncia, al llegar a manos del juzgado , contempló indicios de peligro por la integridad de clientes y trabajadores. La magistrada que gestionó el caso fue de la que partió una orden de alejamiento que sigue en vigor hasta que vaya avanzando la investigación sobre qué habría sucedido en esa comunidad de vecinos, situada en s'Arenal. La denunciada, que ha hablado con el equipo de 'TardeAR', salió de las instalaciones de justicia visiblemente alterada, negándose a declarar. Según ha referido a diversos medios, incluyendo Telecinco , está experimentando «persecución» y se siente «desposeída de su inmueble». Teniendo en cuenta que sigue estando vigente esa orden de alejamiento, es imposible que en estos momentos la presunta delincuente puede regresar a su piso porque está justo encima del bar del que parte la denuncia. La mujer fue arrestada el 5 de agosto, alrededor de las tres de la madrugada. Según consta en la denuncia que ha llevado a esa detención , estaría con un altavoz en su domicilio y con el volumen muy alto. De su inmueble fue conducida a un calabozo donde ha permanecido hasta que ha sido atendida por los juzgados.