Las organizaciones sin ánimo de lucro que trabajan como entidades de asilo para menores no acompañados se enfrentan cada día al mismo problema: la falta de viviendas en régimen de alquiler para poder acoger y dar un techo digno a las personas inmigrantes. Es una de las principales losas a las que tienen que hacer frente organizaciones como Accem Castilla-La Mancha. Su responsable, Braulio Carlés, comentaba ayer a ABC que el discurso del odio cada vez más presente en la sociedad es una de las lacras a combatir por organizaciones como la que coordina. «Nos estamos encontrando con que esas tendencias populistas han hecho que haya gente que está negándose a alquilar pisos a entidades que trabajamos con inmigrantes menores», señalaba. En este sentido, Carlés lamentaba que desde «el más sucio conocimiento nos estamos encontrando gente que está cerrando puertas a la inmigración , pues se está sembrando el temor diciendo que el inmigrante es un ilegal, ¡por favor!, ese término no existe, porque no hay ninguna persona ilegal», indicaba preocupado por el incremento de comportamientos de rechazo hacia las personas inmigrantes. «Si permitimos que se usen esos términos ya estamos generando un problema, porque asocio al inmigrante a lo ilegal, estoy diciendo que es un delincuente , ese es el fondo de todo esto, un lenguaje que ya estaba totalmente superado y que por desgracia ha vuelto», explicaba el responsable de Accem en la región, para añadir que el auge de los discursos contra la acogida está creando cada día «más deshumanización y más odio». En cuanto a la acogida de menores no acompañados en Castilla-La Mancha, Carlés avanzaba que aún no tienen una fecha exacta sobre la mesa , aunque la comunicación con la Consejería de Bienestar Social es directa. «Hasta el día de hoy no tenemos ninguna información, aunque estamos preparados para acoger», dijo.