El Teide ha vuelto a vibrar con un enjambre sísmico de 700 pequeños terremotos, detectados por las redes de seguimiento de la isla en la madrugada de este jueves. Con los datos disponibles, asegura Involcán, « no hay cambios en la probabilidad de una erupción a corto o medio plazo«. El Instituto Volcanológico de Canarias, Involcán, ha señalado que estas señales confirman que el sistema volcánico sigue activo, por lo que «no se puede descartar una evolución a largo plazo «. Involcán continúa »reforzando su vigilancia volcánica en Tenerife mediante redes de monitoreo permanentes y campañas científicas periódicas«, aunque en volcanología el »largo plazo« pueden ser varios meses o años »o incluso décadas«. Los terremotos volcano-tectónicos se deben a la fractura de rocas en el interior del volcán, favorecida por la presencia de fluidos presurizados (como agua caliente o gases). Por otro lado, los eventos híbridos están directamente relacionados con el movimiento de estos fluidos dentro del volcán. Ambos tipos de sismos, como detalla el Instituto, pueden deberse a la inyección de fluidos magmáticos en el sistema hidrotermal de Tenerife. Este proceso se viene observando desde 2016, y se suma a otras señales observadas como un aumento en la emisión de CO₂ en el cráter del Teide y una ligera deformación del terreno al noreste del pico, detectada desde 2024. El enjambre ha sido localizado entre las 21.32 del 6 de agosto y la 1 de la mañana del 7 de agosto por la Red Sísmica Canaria del Involcán, que registró un enjambre sísmico de tipo volcano-tectónico. En total, se detectaron 71 pequeños terremotos, de los cuales 51 pudieron ser localizados con precisión. Todos estos eventos ocurrieron bajo el complejo volcánico Teide-Pico Viejo, a profundidades de entre 8 y 14 kilómetros, matiza. El de mayor magnitud fue de magnitud 1,5, por lo que no fue perceptible por la población. Posteriormente, entre las 2.05 y las 7.22 del 7 de agosto, se registró otro enjambre, esta vez de tipo híbrido. Se detectaron «al menos 637 eventos, de los cuales se pudieron localizar 96». También ocurrieron bajo el Teide-Pico Viejo, a profundidades de entre 7 y 14 kilómetros. Aunque no se mide su magnitud con la misma escala que los anteriores, todos fueron de muy baja amplitud , equivalentes o inferiores a terremotos de magnitud 1,3.