Alicia Lira: “La memoria tiene que ver con la vida, la esperanza y el compromiso”
El programa La Fuente recibió en el estudio de Radio Universidad de Chile a la presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, Alicia Lira, quien se refirió al reciente lanzamiento del libro “Rompiendo el Silencio de niñas, niños y adolescentes ejecutadas y ejecutados políticos durante la dictadura civil militar: 1973-1990”.
En un trabajo colaborativo entre la Unidad de Cultura, Memoria y Derechos Humanos del Departamento Ciudadanía Cultural del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, junto a la Cátedra de Derechos Humanos de la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la Universidad de Chile, esta publicación rescata la historia de niñas, niños y adolescentes ejecutados en dictadura.
Sobre este acontecimiento, la dirigenta destacó que esta edición es la continuación del primer volumen homónimo publicado en 2021, a partir del deseo de reivindicación de la memoria de las niñeces ejecutadas por razones políticas tras el golpe de Estado.
En esa línea, comentó que este libro contiene dos capítulos. Un primer apartado aborda los casos de jóvenes ejecutados(as) políticos(as) de 19 a 20 años, en el periodo septiembre de 1973 a marzo de 1990, los cuales muchos de ellos y ellas fueron asesinados en contextos de protestas contra la dictadura. Asimismo, considera un segundo capítulo que contiene los casos de conscriptos menores de 21 años ejecutados entre 1973 y 1990.
—¿Cómo surgió el proyecto del libro “Rompiendo el silencio”?
Apareció en una inquietud que yo tenía hace muchos años, post-dictadura, en que me di cuenta de que siempre hablábamos del adulto, del preso político, del ejecutado, del exiliado, del exonerado, del relegado. Hablábamos de hombres adultos y mujeres adultas.
En post-dictadura, no se hablaba de nuestros niños y adolescentes que habían sido detenidos, desaparecidos o muertos. Siempre recuerdo un día que estaba en la Casa Central de la Universidad de Chile, donde se realizaba un encuentro de sitios de memoria, y conversando con Francia Jamett, le explico que nosotros tenemos una deuda con los niños y niñas de este país.
Entonces, en eso nace esta idea de visibilizar y realmente tuvimos la respuesta como agrupación a lo que esperaban porque muchos nunca pensaron que había niños, niñas y adolescentes ejecutados.
—¿Por qué es tan relevante y tan importante poner en valor la memoria y la justicia?
Cuando hablamos de los niños, ¿cómo no poner a la memoria, al conocimiento, a la reflexión, al tomar un compromiso de que nunca más pase esto en Chile o en ningún país? Cuando nuestros niños son nuestro tesoro.
La memoria tiene que ver con la vida, la esperanza y el compromiso. Y eso significa que realmente tengamos un sistema político, social y justo, que vele por los derechos humanos. Por eso hablamos de lo social, que a pesar de tu postura económica, es lo que vale, sino que cada cual entrega lo mejor de sí, sea obrero, campesino o empresario.
Y con estos hechos y esta memoria, creo que eso es lo que lleva a rescatar un pasado –hablo de la Unidad Popular–, que nos llena de orgullo en la protección hacia los niños, la educación, la alimentación, el cuidado y demostrar que sí, cuando hay voluntad, se puede. Y, por lo tanto, estos hechos, estos documentales, este rescate de memoria son inherentes a la vida.
—Sobre los testimonios de menores de edad que presenciaron crímenes en la dictadura. ¿Qué pasa con esa variable?
Hasta aquí no conozco algún comentario, solamente el de Ricardo Lagos cuando invalidó la defensa que hace del informe de prisión política y tortura.
Hay menores que sufrieron y que están en el informe de prisión política y tortura, pero también como organización, porque están organizados.
—¿Cómo fue el proceso de investigación? ¿Qué materiales requirieron?
Algunas cosas del primer libro las sacamos de los archivos que nuestras compañeras dirigentes desde los años 76 y en la década del 80 empezaron a recopilar cosas que pusimos. Hay muchas también que les escribimos a familiares, que eso fue lo más complicado.
Saber mandar a las agrupaciones regionales, si teníamos las direcciones de los familiares directos, mandar correos pidiendo si tenían algo que decir, si querían poner, porque ahí se sorprenderán y ahí está escrito como mismo Michel Nash, que ella nos pasó una carta que escribe. Hay como tres cartas de jóvenes que escriben estando presos, levantándole el ánimo a los papás.
El hecho fue buscar lugares donde no tenemos fotografías. Estamos hablando de que aquí hay niños campesinos, niños que eran zapateros, niños que a los 10 años estaban casados y trabajaban en la zona agrícola. Entonces, la fotografía era un mito.
Pero lo que se ha rescatado se ha mejorado y en los lugares donde no hay fotografías logramos colocar en buscar poemas y un clavel rojo, que es lo que simboliza el amor, la justicia, la búsqueda, todo, que ha sido universal, por lo cual en mucho de eso y en términos de lo que significó los adolescentes que tomamos, como a Michel Nash, que es el más relevante, el más conocido, porque son poco conocidos. Nosotros buscamos a los cripto que los mataron por hacer su trabajo, por distintas razones, no por ser el militar.
