En las afueras de Carmona, rodeada de campos agrícolas, se encuentran los restos de una vieja construcción envuelta en misterio y que es llamada la «Granja Maldita» . Lo que en su día fue una finca, hoy es un lugar de leyenda, miedo y curiosidad, cuya historia está entre la propia leyenda y la realidad. Durante décadas, esta granja fue símbolo de prosperidad . Construida en el siglo XX su historia es muy desconocida. A modo de rumor se habla de la muerte repentina de miembros de la familia original, seguida de sucesos similares con propietarios posteriores, dando pie a la creencia popular de que una maldición se cierne sobre el lugar. «Es como si todos los que compraban la granja estuvieran marcados», comenta un vecino de una urbanización cercana. Aunque hoy el acceso está prohibido por una valla metálica, hace apenas unos meses aún era posible cruzar sus ruinas y entrar a investigar lo inexplicable. Los relatos abundan y se centran en figuras de fantasmas que deambulan entre los edificios, voces de nadie que rompen el silencio nocturno, ráfagas heladas en plena tarde de verano y una constante sensación de estar siendo observado. Intrigados por estos testimonios, un equipo especializado en fenómenos paranormales decidió investigar de primera mano lo que ocurre en este inquietante enclave. El grupo, compuesto por psíquicos, científicos e investigadores de campo, inició su labor con un exhaustivo análisis histórico. Sin embargo, los registros fragmentarios y contradictorios complicaron cualquier intento de reconstruir con precisión los hechos que marcaron la finca. La investigación de campo arrojó resultados cuanto menos inquietantes. Javier Aradilla, José Luis García, Rafael de Alba y yo mismo, equipados con cámaras de visión nocturna, grabadoras de audio y detectores de campos electromagnéticos, exploramos cada rincón del lugar. Se captaron sombras, voces psicofónicas y fluctuaciones anómalas en los instrumentos. En varias ocasiones, los sensores registraron picos inusuales de actividad en zonas donde antes se reportaron apariciones. Además, se realizaron sesiones de psicofonías. En una de ellas, utilizando una ouija , el grupo recibió mensajes crípticos que parecían surgir de alguna entidad ligada al lugar. Si bien la subjetividad de estas prácticas impide extraer conclusiones definitivas, los investigadores del equipo indicaron que las respuestas obtenidas eran demasiado precisas como para ser simples coincidencias. En paralelo, se analizaron muestras del terreno con la esperanza de hallar alguna explicación racional tales como la presencia de gases, contaminantes u otras condiciones que pudieran inducir alucinaciones o malestar, incluso de infrasonidos. Sin embargo, los análisis científicos no revelaron anomalías relevantes. El enigma sigue en pie . Sin pruebas concluyentes pero con múltiples testimonios y experiencias coincidentes, la «Granja Maldita» es uno de los grandes misterios de Carmona. Un lugar donde historia y leyenda se mezclan, alimentando el misterio y desafiando a quienes buscan respuestas en lo desconocido. Hoy, sus ruinas siguen ahí, mudas pero cargadas de historias . Y aunque la ciencia no ha podido explicar lo que ocurre entre sus muros, para muchos la sensación de que algo habita en la granja continúa tan viva como siempre. Como dato añadido cabe destacar que cerca de este emplazamiento se encuentra el no menos misterioso «Monasterio del Diablo», ¿casualidad? **Si has vivido alguna experiencia extraña no dudes en escribirnos y contárnosla a contacto@josemanuelgarciabautista.net