Los incendiarios, normalmente, no están en desiertos remotos ni tierras lejanas. La mayoría son paisanos con los que se coincide cada día en la cola del pan o del supermercado. La Guardia Civil ha detenido a una vecina de la parroquia de Frixe del municipio coruñés de Muxía, de 63 años, como presunta autora de al menos cuatro incendios este verano en la zona. Una fotografía tomada por un testigo en el lugar de los hechos ayudó a los agentes a identificarla y a detenerla. De la investigación se ha encargado el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, el Seprona. La alerta llegó este mismo lunes. Varias pistas apuntaban a la sospechosa detenida, según ha informado este martes la Guardia Civil en un comunicado. El lunes, cuando un nuevo incendio asolaba a la parroquia, algunos vecinos explicaron a los investigadores que habían visto a esta mujer cerca de donde se había originado el fuego. Algunos la situaban muy cerca del foco. Uno de los testigos, incluso, aportó una fotografía de la sospechosa. La mujer entró en un cúmulo de contradicciones cuando los agentes del Seprona le tomaron declaración. Su relato, a juicio de los investigadores, no se sostenía. Por eso, la trasladaron al cuartel de la Guardia Civil de Corcubión (La Coruña). Allí, le tomaron declaración, ya en condición de investigada policialmente, por un presunto delito de incendios forestales. El interrogatorio fue fructífero y la Guardia Civil sitúa a esta vecina de Muxía como presunta responsable de al menos cuatro incendios en la zona. Concretamente, los días 3, 5, 9 y 11 de agosto. El último, prendido el mismo día de su detención. Los agentes remitieron las diligencias al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Guardia de Corcubión. Algunos responsables de los fuegos que sacuden Galicia este verano van cayendo en cascada.