Tigre lo dio vuelta sobre el final y derrotó a Racing
El Matador sonrió en Avellaneda, gracias a los goles de Braian Martínez e Ignacio Russo sobre el final, que le dieron 3 puntos fundamentales en un contexto de poco fútbol y mucha lucha.
Tigre no jugó bien, pero ganó que termina siendo lo fundamental.
El primer tiempo fue muy pobre y en el complemento, favorecido por la expulsión de Pardo y la única oposición de su rival de defenderse, fue y fue con todas sus carencias futbolísticas, pero con la convicción de la lucha e intentarlo hasta final. Esta vez se dio a favor cuando todo indicaba que se iban apagando las esperanzas, cuando el empate estaba siendo un deseo fortuito, no solo lo consiguió, sino que también lo ganó. Los guiños que da el futbol para no dar nada por terminado y marcar el casillero del “todo es posible”.
Premio al esfuerzo y el intento permanente, aunque desde lo futbolístico el equipo sigue en deuda. Hoy y ahora, esto último importa poco, por triunfos como éste de darlo vuelta sobre el fina, de visitante y ante un grande, se da pocas veces y merece ser festejado sin tantos análisis.
