El buen ritmo de los trabajos iniciados a finales de mayo en el arco oeste de la línea 6 , el tramo entre Moncloa y Méndez Álvaro, ha acelerado la agenda del mayor proyecto de modernización del suburbano madrileño. La previsión original apuntaba a mantener ese cierre hasta el 12 de septiembre, con el relevo de obras en el otro semicírculo a partir del día 13. Sin embargo, el avance de las tareas ha permitido reajustar el calendario y la reapertura del tramo ahora clausurado se adelanta y, con ella, también se adelanta el inicio de la segunda fase . El plan, que persigue automatizar la línea más utilizada de la red, arrancó el pasado 31 de mayo con una operación a varias bandas. Se trata de la primera piedra de una transformación que convertirá a la L6 en la pionera de la red automatizada de Metro de Madrid . Desde el principio, las fechas se dibujaron en dos fases . Primero el cierre del arco oeste hasta mediados de septiembre y, después, el corte del arco este hasta el 31 de diciembre . Sin embargo, la línea 6 retomará la circulación entre Moncloa y Méndez Álvaro el 6 de septiembre , una semana antes de lo previsto, y ese mismo día se interrumpirá el servicio en el tramo este, que se mantendrá sin trenes hasta final de año. El calendario original hablaba de la reapertura el 12 de septiembre y un segundo cierre del 13 de septiembre al 31 de diciembre . No obstante, la reapertura el 6 de septiembre adelantará el comienzo del corte del otro semicírculo al mismo 6 de septiembre. Es decir, el intercambio será inmediato, aunque la estación de Arganzuela-Planetario se mantendrá clausurada hasta el 31 de diciembre . En materia de alternativas, se mantiene el despliegue de servicios especiales de la EMT para cubrir el tramo sin metro , un refuerzo de las líneas de autobús y una serie de ajustes de frecuencia en otros corredores de la red. En los documentos iniciales se plantearon f recuencias de entre tres y cinco minutos y una red de informadores en los principales intercambiadores afectados. Con el adelanto, el esquema de sustitución se activará el mismo 6 de septiembre, coincidiendo con la reapertura parcial. La L6, la línea circular por antonomasia y la más cargada de la red, es también la que más condiciona al resto del sistema , ya que cuenta con conexiones con todas las líneas y con Cercanías. De ahí que cada modificación de fechas requiera de una reestructuración de autobuses, personal y señalización .