Las playas de la Comunidad Valenciana están recibiendo de nuevo este verano bancos repletos de medusas huevo frito, una especie característica por sus colores y tentáculos pero que resultar ser inofensiva y su picadura nada peligrosa, pese a que suele crear cierta alarma entre los bañistas por su aspecto. De acuerdo con la descripción que facilita el Oceanogràfic de Valencia, esta especie, cuando es adulta, suele ser más abundante a finales del verano y a comienzos del otoño. Además, va acompañada normalmente de peces pequeños de la familia Carangidae. Ante la llegada en masa de estos ejemplares a la región, municipios como el de Nules han compartido en sus redes sociales un aviso para alertar de su presencia: «Hoy ondea en nuestras playa s la bandera de medusas junto a la bandera verde«, detallan. En este sentido, el Ayuntamiento de la localidad explica que son «totalmente inofensivas para las personas, aunque entendemos que su presencia pueda causar molestias en el baño». Suelen alcanzar los 15 centímetros de diámetro y presentar una umbrela suave y rodeada por un anillo de diminutos tentáculos morados en forma de círculo y lóbulos alargados. Su alimentación se basa en el plancton y suelen formar kilométricos enjambres. La presencia de esta especie destaca en el Mar Mediterráneo y en el Mar Menor. Los expertos recuerdan que estas medusas están en su hábitat, y por ello no se deben sacar del agua a propósito, ya que tienen su función en el ecosistema. En concreto, la ordenanza municipal de Valencia establece como infracción muy grave con sanción de 3.000 euros toda acción u omisión que provoque cualquier impacto negativo sobre la fauna y flora, tanto litoral como marina.