La Policía Nacional ha tardado apenas dos días en echar el guante a los tres individuos que el domingo por la mañana agredieron a dos varones peruanos, uno de ellos menor de edad, durante un robo en el hotel okupa de San Blas , según ha podido saber ABC. Como adelantó este periódico, los hechos se produjeron a las seis de la mañana en la calle de Lola Flores, donde se encuentra este macrocomplejo de apartamentos que quedó en quiebra y a la deriva hace años y que ahora se encuentra tomado por cientos de personas. Agentes de Policía Judicial de la comisaría del distrito de San Blas-Vicálvaro han realizado la investigación. La víctima principal es un peruano de 35 años, que recibió cuchilladas en el costado izquierdo, un omoplato y también presentaba heridas de defensa en ambas manos. El Samur-Protección Civil lo trasladó, una vez que se encontraba estable, al hospital Ramón y Cajal. Hay otro peruano, un menor de 17 años, que se encontraba con el anterior cuando fueron víctima del robo a manos de los sospechosos. Fuentes del caso apuntan a que el adulto fue a ayudar al adolescente cuando se les echaron encima. Los arrestados son tres colombianos, también okupas del antiguo Aragón Suites, de 20, 24 y 25 años. Los investigadores tenían identificados desde el primer momento a al menos uno de ellos y trabajaban con los de Seguridad Ciudadana en la localización en los alrededores de todo el grupo, hasta que, sobre la una de la tarde de hoy, han sido apresados. Tienen todos múltples antecedentes por robos, lesiones y demás delitos similares. Están a la espera de pasar a disposición judicial. Originalmente llamado Aragon Suites (por su cercanía a la avenida del mismo nombre), lleva unos tres años usurpado por multitud de familias . Hasta 200 personas en una mastodóntica urbanización abandonada tras sufrir una crisis la promotora. Uno de los asesinos de Sandra Palo y su banda mantuvieron secuestrado a dos hombres del clan de los Gayarre allí; un colombiano murió asesinado en una disputa con otros compatriotas de un equipo de fútbol rival; los Trinitarios acuchillaron hasta casi matarlo a un joven que se negaba pagar a una mafia y un varón murió también acuchillado por otro impago.