Su familia no quiere que haga huelga de hambre . No es lo más recomendable para un hombre de 76 años que sufre varias patologías y que, además, es el regidor de un pueblo importante que exige mucha dedicación. Pero él sigue ahí, incólume, sin probar alimentos e hidratándose con agua y alguna bebida isotónica. Este miércoles cumple su tercer día en huelga de hambre. Agustín Jiménez, alcalde del PSOE desde hace 42 años y enfrentado desde hace lustros con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page , pasa el tiempo en su despacho del Ayuntamiento de Noblejas, en Toledo, rodeado de sus seres queridos, amigos y colaboradores del equipo de Gobierno. Incluso, d uerme en el sofá de una habitación que este martes se llenó de periodistas de toda España ávidos de sacarle algún titular impactante -y si es contra Page, mejor- en este mes de agosto que tiene a España ardiendo por los cuatro costados. La expectación mediática es tal que este miércoles ha recibido una llamada del Frankfurter Allgemeine Zeitung, el principal diario escrito de Alemania , que el alcalde ha contestado con dos kilos y medio de peso menos desde que empezó esta cruzada, para algunos absurda y que solo persigue protagonismo ; o que está motivada por el rencor. Algo que Agustín Jiménez niega rotundamente argumentando que su postura solo obedece a su amor por su pueblo y al deseo «justo» de que se construya de una vez por todas en Noblejas un instituto que hace 18 años le prometió José María Barreda , expresidente de Castilla-La Mancha, y del que nunca más se supo. Cuentan sus colaboradores que el alcalde sigue «con buen ánimo, activo y animoso» y que bromea diciendo que «cuando se apaguen los fuegos» la expectación mediática se centrará aún más en él. «Con tal de que no te apagues tú» , le contesta alguno.