Cuando se cumple un año y dos meses de la inauguración oficial del Salón Rico y del Corral de Don Diego, el Consorcio de la Ciudad de Toledo ha cerrado el traspaso del espacio al Ayuntamiento. Así, desde el próximo mes de septiembre la Concejalía de Cultura y Patrimonio se encargará de la gestión del programa cultural que se desarrolle en este nuevo enclave del Casco Histórico. El proyecto de recuperación de este punto de encuentro que conecta la plaza de la Magdalena con la plaza Mayor y el Teatro de Rojas a través de la Cuesta de la Mona es uno de los empeños del actual gerente del Consorcio, Jesús Corroto, que contó con vía libre para desarrollar esta inversión y apostar por la creación de un espacio cultural al aire libre, a la par que se recuperaba el Salón Rico, un cubo en el que se conservan unas de las yeserías más importantes de la capital regional. Ahora será el Ayuntamiento el que dote de contenido al corral y al salón tras un año de gestión cultural directa desde el Consorcio. Para ello, como ha avanzado a este diario la concejal de Cultura y Patrimonio, Ana Pérez, van a contar «con todos los artistas toledanos y asociaciones culturales» con el fin de hilar un programa estable que llene de música, danza, poesía y teatro esta plaza en la que ya se han celebrado eventos de calado como los mercados de artesanía, libros o el programa de artes escénicas 'Laboratorio de talentos'. Pérez también ha recordado que la plaza se ha incorporado ya a diferentes programas y actividades municipales, como a la feria del libro en 2024. «Seguiremos en esa línea, porque el espacio es muy bonito y cada día nos llegan propuestas de gente que quiere presentar ahí sus obras , tocar o interpretar», ha indicado. En estos momentos la asignatura pendiente en el Corral de Don Diego es la puesta a disposición de la ciudadanía de las viviendas de carácter público que se han habilitado en uno de los inmuebles adquiridos por el Consorcio. La idea, como han señalado desde la Administración local, es que sean de alquiler gestionadas a través de la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda. Un proyecto para el que diferentes colectivos del Casco Histórico reclaman una fecha.