Comer en restaurantes es una forma de descubrir la gastronomía típica de un país. Se trata de una oportunidad única para sumergirse en tradiciones y técnicas culinarias que reflejan la identidad de un lugar. Para lograr esto, es fundamental elegir un buen local . Y es que, si los platos no están a la altura, va a ser prácticamente imposible disfrutar y volver a casa con un buen sabor de boca. A Roberto Fernández le ha pasado algo similar. El hombre ha ido a un restaurante de Pontevedra ( Galicia ) y se ha pedido una ración de pulpo . Cuando le han puesto el plato sobre la mesa, se ha quedado cuadros. Roberto Fernández explica que se ha pedido una ración de pulpo en un restaurante de Pontevedra. Su precio es de 23,50 euros , por lo que esperaba ver una tapa bastante grande. Sin embargo, Roberto se ha quedado a cuadros cuando le han puesto el plato sobre la mesa. Indignado, ha compartido una imagen en su perfil de X y un texto para transmitir su queja. « La avaricia de la hostelería , permitida desde la pandemia, raya lo delectivo », sostiene. Son muchas las personas que han reaccionado a la publicación y han opinado sobre lo que le ha ocurrido a Roberto en este restaurante de Pontevedra. « Soy de allí y te puedo decir que te han estafado . Sé de un sitio con menú del día donde de primero siempre puedes elegir pulpo y de segundo churrasco, entre otras opciones, por 13 euros (incluyendo pan, bebida y postre)», le ha comentado un gallego. Por otro lado, hay gente que tiene un punto de vista muy diferente. « Detrás de esos 23,50 euros no solo hay pulpo : está el producto (caro en origen), sueldos, alquiler, luz, impuestos, seguros, limpieza, pan, aceite, servicio… La hostelería no es avaricia, es sobrevivir con márgenes mínimos . Si quieres comer fuera y que te sirvan, es lo que hay», le ha respondido un usuario.