La Tomatina de Buñol llega este 27 de agosto a su 78 edición, como cada último miércoles de agosto a las doce del mediodía dará inicio la 'batalla' que tiñe de rojo las calles del centro de la localidad valenciana durante una hora. Así, alrededor de 22.000 personas de distintas partes del mundo se congregarán en el recorrido habitual para lanzarse 150.000 kilos de tomates, no aptos para el consumo, en una fiesta declarada de Interés Turístico Internacional que data de 1945. A las once de la mañana, los más atrevidos podrán optar a hacerse con un jamón en la popular cucaña del ' palo jabón ', un poste engrasado para que sea difícil trepar hasta el premio. Además, este año el consistorio -con el apoyo de la Red Mundial de Rutas Inteligentes, Solidarias y Regenerativas y la traveltech Inteligencia Turística- pondrá en marcha la plataforma Viajeros Solidarios, durante la celebración de la Tomatina, para recaudar fondos destinados a rehabilitar el Castillo de la localidad y patrimonio natural e histórico dañado por la dana del pasado mes de octubre. Aunque el municipio tiene un buen acceso por carretera desde la A-3, el transporte público se erige como la mejor opción para desplazarse hasta Buñol en una jornada con restricciones a la circulación y al estacionamiento en el casco urbano. De hecho, la población cuenta con una estación de tren que pertenece a la línea C-3 de Cercanías del núcleo de Valencia y que conecta la capital del Turia con Buñol en poco más de una hora.