Alcaraz mezcla paciencia y tenis para derribar a Opelka
Ante una exigente primera ronda con Reilly Opelka enfrente, una versión casi granítica de Alcaraz. Impecable fue la puesta en escena del español en el US Open. Se impuso por 6-4, 7-5 y 6-4 en dos horas y cinco minutos. En segunda ronda espera el italiano Mattia Bellucci, número 65 del mundo, con quien no tiene precedentes como profesional. Sí se encontraron en un torneo en Manacor en 2020 y se impuso con autoridad Carlitos.
Si ante el tipo que lidera la clasificación de saques directos esta temporada, Alcaraz no cede un sólo punto con su servicio suceden cosas como las del primer set. Jugó 20 puntos con su saque, cinco turnos, y los ganó todos: 17 con el primero y tres con el segundo. Una fiabilidad asombrosa. El promedio de duración en sus turnos de saque no llegó al minuto y medio. Y si a eso se añaden siete ganadores y un solo error no forzado... fue una puesta en escena impecable la del español. Amenazó en casi todos los turnos de servicio de Opelka porque llegó a acumular ocho bolas de break y le bastó con aprovechar una para tomar las riendas del partido de manera firme.
Como era imposible que mantuviera esa línea con el servicio se trataba de mantener la concentración cuando apareciese la primera señal de flaqueza. Fue mínima. Cedió un punto en su primer turno de saque en el segundo set; dos en el segundo y se encontró con dos bolas de "break" en contra en el tercero. Las resolvió con una autoridad indiscutible y siguió tan centrado como había estado en la hora anterior. Se trataba de seguir cambiando posiciones al resto para que llegara un nuevo despiste de Opelka. No llegó y el servicio ya no funcionó con la misma contundencia. Pese al aumento en los errores no forzados, Alcaraz se mantuvo firme cuando debía. Hubo paciencia, buena lectura de partido cuando no era sencillo. El "break" llegó en el undécimo juego. Suficiente para evitar el "tie-break" y desactivar al mejor Opelka en años. Carlitos repitió la fórmula en el tercer parcial y el de Michigan pagó el desgaste en el noveno juego. La ruptura llegó a tiempo y en la medianoche neoyorquina Carlitos certificó su pase a segunda ronda del US Open.
