Pedro Sánchez y sus ministros salen airoso de la reunión de la Diputación Permanente — órgano convocado entre periodos ordinarios de sesiones, normalmente en enero y los meses de verano— de este martes aún sin haber estado presentes. Los socios del bloque de investidura les han librado de tener que comparecer la próxima semana en un pleno extraordinario en el Congreso de los Diputados. Y en concreto, al presidente del Gobierno, de dar explicaciones sobre la presunta corrupción que cerca a su Gobierno, a su partido ( el PSOE ) y también a su entorno familiar tal y como pedía el Partido Popular. Aparte de la del líder del Ejecutivo, los de Alberto Núñez Feijóo exigían la comparecencia de las dos vicepresidentas socialistas —la de Hacienda, María Jesús Montero, y la de Transición Ecológica, Sara Aagensen— y de otros seis ministros más —el de Justicia, Félix Bolaños; el de Transportes, Óscar Puente; la de Defensa, Margarita Robles; el de Interior, Fernando Grande-Marlaska; la de Migraciones, Elma Saiz; y la de Igualdad, Ana Redondo— por diversos asuntos de actualidad que llevan semanas en el foco como la ola de incendios que asola la mitad oeste de la península, el caos ferroviario, la quita de la deuda, la crisis migratoria o los contratos con Huawei. A estas comparecencias se suman las de esta semana en el Senado , y que sí salieron adelante gracias a la mayoría absoluta del PP de la que dispone el PP en esta cámara, que habilitó el mes de agosto con este propósito. Este martes empieza Robles a las 16.00 horas. A la responsable de Defensa la siguen Aagesen el miércoles a las 11.00 horas, y Marlaska el jueves a las 11.00 horas. Por último, el viernes, a las 09.30 horas será el turno del titular de Agricultura, Luis Planas. En el Congreso no lo ha tenido tan fácil el PP. El principal partido de la oposición no ha logrado los apoyos suficientes para alcanzar la mayoría simple necesaria que permitiera acordar la la celebración de un pleno extraordinario entre esta semana y la próxima. Esto es, a falta de cinco días del inicio del nuevo curso político y por ende, del nuevo periodo ordinario de sesiones. Todo ello a pesar de la disposición de Vox, que ha votado a favor de las nueve iniciativas del PP, y de que Junts se haya posicionado también a favor del grueso de peticiones —Bolaños, Puente, Robles, Marlaska, Saiz y Montero— y abstenido en otras tantas, entre ellas, en la del presidente del Gobierno. Los neoconvergentes, representados en la Diputación permanente por la parlamentaria Marta Madrenas, se han apartado así este martes del resto de aliados del bloque de investidura. También Podemos, que ha optado también por jugar la baza de la abstención en las peticiones de comparecencia de las ministras Aagesen y Robles a cuenta de la crisis de los incendios forestales, y también de Puente. En la actualidad la Diputación Permanente del Congreso está compuesta por 68 miembros (27 del PP, 24 del PSOE, 6 de Vox, 6 de Sumar, uno por cada grupo parlamentario restante y uno por parte del Grupo Mixto, que está en manos de Podemos) más la presidenta de la Cámara Baja, la socialista Francina Armengol.