¿Fractura ideológica u oportunismo político? Descuelgues en campaña de Matthei evidencian crisis de cohesión en Chile Vamos
En la antesala de las elecciones presidenciales, Chile Vamos y la candidatura de Evelyn Matthei siguen enfrentando un escenario complejo. A los tropiezos en el discurso del comando en temas claves y la caída en picada en las encuestas a un tercer lugar, se suman los descuelgues de figuras de la coalición para apoyar al Partido Republicano.
Sobre lo último, los casos más recientes son los del exalcalde de Puente Alto y exmilitante de Renovación Nacional, Germán Codina, y el exministro de Hacienda y ex UDI, Rodrigo Álvarez, quienes se respaldarán al abanderado republicano, José Antonio Kast, al igual que el extimonel de RN, Carlos Larraín y el diputado Miguel Mellado.
La fuga de apoyos, más allá de ser un movimiento interno, desnuda las dificultades de Chile Vamos para mantener la cohesión y proyectar una identidad unificada frente a un electorado fragmentado entre las derechas.
De manera escueta, tras un nuevo debate, el candidato del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, opinó que estos hechos marcan “señales de disolución del sistema político, cuando los compromisos en que incurren los partidos políticos son ignorados por sus militantes”.
Mientras que en su participación en el panel de conversación de Radioanálisis, el exintendente y militante de la UDI, Pablo Toloza, señaló que cada descuelgue es un caso diferente y se dan “por afectos distintos”. “Yo respeto las decisiones de cada uno. Prima en mi caso los afectos sobre un tema netamente político”, declaró.
¿Fractura ideológica o falta de cohesión?
En ese contexto, la candidatura de Evelyn Matthei se ve directamente interpelada. La pérdida de apoyos dentro de su propio bloque es una amenaza constante en la disputa presidencial. En diálogo con Radio y Diario Universidad de Chile, el cientista político y profesor investigador de Faro UDD, Jorge Cordero, entregó su análisis sobre este escenario en la derecha.
Para Cordero, no se debe dramatizar al interior del comando ya que no se trata de figuras preponderantes, pero reconoció que la señal no es positiva para Chile Vamos. “Distinto sería el efecto simbólico, sobre todo pensando en el futuro de la coalición de Chile Vamos, si uno observase a otros referentes, por ejemplo, el senador Juan Antonio Coloma, cruzando el puente hacia el mundo republicano”, comentó.
“Me parece que tampoco es trivial, no deja de ser relevante para la candidatura. El problema particular guarda relación con las pocas ventajas comparativas que tenía la candidatura de Matthei por sobre el republicano”, prosiguió, aludiendo a que hasta hace unos meses la figura de la exalcaldesa de Providencia se proyectaba como alguien capaz de gobernar y alinear al sector dada su experiencia.
Según el analista, la fuga en Chile Vamos demuestra “cierta desorganización interna”. Aún así, sostuvo que lo que hoy ocurre entre las derechas antecede a la carrera presidencial. Para ello, explicó que en Faro UDD realizaron una investigación que analizó los patrones de votación al interior del Congreso Nacional en el último año, lo que arrojó a un Chile Vamos con problemas de cohesión interna a diferencia de la fuerza del Partido Republicano.
Evelyn Matthei y José Antonio Kast en debate. Javier Salvo/Aton Chile
“Se va perfilando esta idea de que hay dos derechas con proyectos distintos”, indicó Cordero. “Lo que uno observa dentro de la coalición de Chile Vamos es poca cohesión interna, los niveles de coalición son muy bajos. Dado ese contexto, es esperable que hayan nombres que de alguna u otra forma, no creo tanto por una cuestión ideológica, se vayan al caballo ganador”, complementó.
A juicio de Cordero, la fuga se da más por “interés de apostar al ganador” ante el resultado de José Antonio Kast en las encuestas, que de “una cuestión de compromiso excesivo desde el punto de vista ideológico”.
Con estos elementos sobre la mesa, el cientista político ve difícil una toma de acción proactiva de Evelyn Matthei para evitar los descuelgues. “Está, de alguna manera, siendo la candidata de una coalición que hoy día tiene problemas internos de cohesión. Mucho de lo que ella puede hacer no es suficiente, ahí entra el rol de los partidos políticos”, expresó.
“Si los partidos no son capaces de aumentar los costos del discolaje dentro de su funcionamiento interno, la candidata no va a tener muchas herramientas para evitar estos descuelgues”, agregó.
Más de fondo, recalcó que el Partido Republicano mantiene “un costo alto al discolaje” y que no es de extrañar que quienes se suman a la colectividad “comienzan a operar de forma más disciplinada”.
“La pregunta de fondo que debiera hacerse la centro derecha, si es que realmente quiere sobrevivir y no terminar acoplada al mundo republicano, es ‘¿De qué forma ordenamos nuestros partidos políticos? ¿De qué forma aumentamos los costos para que haya disciplina interna?’”, centró Cordero.
