El conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus, ha admitido este viernes que la zona cero de la dana , cuando se cumplen diez meses de la barrancada que asoló parte de la provincia de Valencia, no está preparada para otro episodio de tales características. «No hemos mejorado demasiado», ha afirmado, tras responsabilizar a la Confederación Hidrográfica del Júcar de acometer las obras clave con lentitud. En estos términos se ha expresado el conseller valenciano en la televisión pública À Punt , donde ha lamentado que el Gobierno, a través el organismo de cuenca, no haya declarado de urgencia las obras que hacen falta para reforzar la seguridad en las zonas donde el agua arrasó con todo el pasado 29 de octubre. En la búsqueda de la resiliencia de las localidades golpeadas por la riada, Martínez Mus ha puesto en valor la predisposición del Gobierno autonómico que preside Carlos Mazón de ofrecer a los ayuntamientos afectados la empresa pública Vaersa para ejecutar obras de reconstrucción en el alcantarillado, después de que el mecanismo previsto por el Ejecutivo central «estaba siendo demasiado lento y no funcionaba». Así, se ha referido a las obras «grises» de la Confederación Hidrográfica del Júcar y a su «lentitud» para acometerlas, citando por ejemplo la canalización del barranco de la Saleta, que continúa en fase de estudio de integración paisajística. Asimismo, ha lamentado que durante todo este tiempo no ha podido reunirse con la vicepresidenta tercera del Gobierno de España y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen , lo que ha considerado de «incomprensible». Se ha mostrado «decepcionado» con la Confederación del Júcar por no haber atendido la demanda de varios ayuntamientos de desviar parte del caudal del barranco del Poyo, ni haber profundizado en la reclamación de la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, de aumentar la capacidad del nuevo cauce del Turia.