Sus Majestades los Reyes de España , Don Felipe y Doña Letizia, como ya hiciesen en Galicia y Castilla y León, han visitado este viernes las zonas más afectadas por el fuego en Extremadura. Una visita que ha levantado aplausos, vítores y también el ánimo de los vecinos más afectados por el incendio de Jarilla, que arrasó más de 17.000 hectáreas, convirtiéndose en el peor incendio forestal de la historia de Extremadura. La primera parada de los Reyes ha sido el menudo municipio de Rebollar, única población evacuada en el Valle del Jerte, que llegó a estar cercada por las llamas y donde, sobre todo, agricultores y ganaderos han perdido buena parte de su sustento. Los Reyes han llegado cerca de las 12.00h. Les esperaban decenas de vecinos afectados en un primer recibimiento íntimo, cercano, en el que los monarcas han podido escuchar las reclamas de los extremeños. En Rebollar, precisamente, se ha producido una de las anécdotas de la jornada, cuando la reina se ha detenido durante varios minutos con una familia que iba acompañada por un cachorro de perro, de apenas dos semanas de vida y nacido en el peor momento del incendio de Jarilla. A Doña Letizia le ha llamado la atención. Más aún cuando la familia le ha dado a conocer su nombre: «Fuego». Dicen que es la mejor forma de no olvidar lo que ha ocurrido este mes de agosto. Precisamente eso, la memoria, ha sido lo que más han reivindicado los afectados. «Queremos ayudas, pero, sobre todo, queremos que no se olvide», decía Juan, un ganadero que ha perdido buena parte de sus animales. Tras Rebollar, los Reyes han llegado a Cabezabellosa, en la comarca de Tierras de Granadilla. El municipio, de poco más de 300 habitantes, fue uno de los primeros evacuados y captó la atención de toda España cuando una quincena de vecinos se resistió a abandonar sus casas. Allí, la Plaza de la Constitución se ha puesto sus mejores galas, con centenares de vecinos y banderas de España y Extremadura, para recibir a Sus Majestades. Este sí ha sido un recibimiento mucho más ruidoso, en el buen sentido de la palabra, y multitudinario, tras el que los Reyes han podido saludar a los efectivos de emergencias que han combatido el fuego en Extremadura: desde el INFOEX, hasta Protección Civil. La última parada, ya en el Valle del Ambroz, está prevista en el municipio de Hervás, uno de los pulmones turísticos del norte de Extremadura. Desde allí, de hecho, la Junta de Extremadura está capitaneando una marcada estrategia para concienciar de que la región se mantiene verde, por encima de la marca negra que ha dejado el fuego. ((Habrá ampliación))