La Policía ha detenido en el norte de Portugal a un adolescente de 14 años, sospechoso de haber provocado numerosos incendios en las inmediaciones de la localidad de Fafe, su zona de residencia desde los diez años. Al ser detenido, el chico asumió su culpa y explicó que prendía fuego para liberar la frustración por sus malas notas y porque no tenía muchas relaciones sociales. El menor llevaba cuatro años provocando incendios, pues habría empezado sus acciones pirómanas a los diez. Al principio lo hacía de forma esporádica, pero este verano habría pasado a hacerlo casi a diario , según informa la prensa lusa. Se desplazaba en patinete, buscando zonas de campo o bosque donde prender fuego con cerillas. Además de no tener amigos y quejarse de sus malas notas, la policía considera que el chico desarrolló una fascinación por el fuego. Solo este verano habría sido responsable de la destrucción de varias hectáreas . Su conducta obligó a la intervención de bomberos, vehículos y, en algunos casos, medios aéreos. Varias casas llegaron a estar amenazadas por las llamas y los bomberos relataron que, aunque apagaban el fuego, al día siguiente tenían que regresar a la misma zona porque el menor había provocado un nuevo foco. Mientras tanto, el joven volvía a casa para evitar levantar sospechas. Según declaró un vecino al periódico Correio da Manhã, nadie sospechaba del chico . La propia familia se mostró sorprendida tras la detención. Al tratarse de un menor, que aún no tiene responsabilidad criminal, ha pasado a custodia del Tribunal de Familia y Menores, que decidirá si debe ser internado en un centro especializado. Mientras los bomberos siguen combatiendo las llamas en el norte del país , la policía detuvo también a un hombre de 42 años , sospechoso de haber provocado 17 incendios forestales en la zona de Ponte da Barca durante el último año y medio. Vecino de la zona, conocía bien el terreno, lo que le permitía iniciar los fuegos, casi siempre al final del día, y huir después. Se le considera responsable de haber puesto en peligro una vasta área forestal, viviendas y bienes patrimoniales. Solo durante el mes de agosto, la Policía Judicial lusa ha detenido a una treintena de incendiarios . En Portugal, las condenas por este tipo de delitos oscilan entre 1 y 8 años de cárcel, o de 5 a 15 cuando existe peligro para la vida de las personas, lesiones graves o muertes. Actualmente hay 67 personas condenadas por actos pirómanos, 24 de las cuales fueron consideradas inimputables y cumplen pena en instituciones psiquiátricas. Además, hay 48 ciudadanos en prisión preventiva y otros 22 en arresto domiciliario con pulsera electrónica durante el período de mayor riesgo de incendios.