6 ingredientes de cocina que también son tratamientos de belleza (y funcionan)
La despensa puede esconder más de un secreto de belleza.
Ingredientes que solemos usar para cocinar también tienen hueco en mascarillas
caseras o en tratamientos capilares, porque hidratan y mejoran la piel.
Avena
La avena se ha convertido en uno de los ingredientes
favoritos de los remedios caseros para piel sensible. Molida y mezclada con un
poco de agua o yogur forma una pasta fácil de aplicar sobre el rostro, que
ayuda a calmar y a suavizar. Su efecto es inmediato: aporta frescor y deja la
piel con una sensación más uniforme.
Aceite de oliva
El aceite de oliva siempre ha tenido fama de ser más que un ingrediente de cocina. En belleza casera se usa para nutrir las zonas secas de la piel y también como desmaquillante, ya que disuelve con facilidad los restos de maquillaje. En el cabello suele aplicarse en las puntas, antes del lavado, para aportar suavidad y
Yogur
El yogur natural es uno de esos básicos de la nevera que también encuentran sitio en la rutina de belleza casera. Aplicado como mascarilla facial aporta frescor y ayuda a que la piel apagada recupere mejor aspecto. Su textura cremosa lo hace muy fácil de extender y, combinado con avena, se convierte en un extra calmante. Al retirarlo, la piel queda más suave y con sensación de limpieza.
Miel
Dulce en la cocina y versátil en belleza. La miel hidrata y
aporta suavidad, por eso se usa mucho en mascarillas faciales caseras. Suele combinarse con otros ingredientes como yogur, leche o avena molida,
Café molido
El café despierta por las mañanas y también puede hacerlo con la piel. Los posos que quedan tras prepararlo se usan en casa como exfoliante, ya que al masajearlos ayudan a retirar células muertas y a dejar un aspecto más uniforme. Se aplican sobre todo en piernas y brazos, mezclados con un poco de aceite o crema para que sean más agradables de usar. Un buen ejemplo de cómo aprovechar lo cotidiano en belleza.
Pepino
El pepino es quizá el remedio casero más reconocible en
belleza. Las rodajas sobre los ojos se han convertido en símbolo de descanso porque ayudan a descongestionar y aportar frescor. Triturado y mezclado con
otros ingredientes sencillos, como yogur, se usa en mascarillas caseras que
aportan una hidratación muy ligera y calman la piel. El efecto es sobre todo
inmediato: refresca al momento y deja el rostro con mejor aspecto, aunque de
forma temporal.
Estos seis ingredientes dejan claro que la belleza no
siempre depende de fórmulas complicadas. Si un día no tienes tu mascarilla
habitual a mano, la despensa puede convertirse en un buen plan B. No sustituyen
a los cosméticos específicos pero aportan un cuidado complementario que recuerda
que lo cotidiano también puede formar parte de la rutina de belleza.
