A pesar de que aún quedan unas semanas para dar por finalizado oficialmente el verano , gran parte de la población ya lo da por terminado con la llegada de septiembre: es el momento de retomar la rutina y guardar la ropa de baño para el próximo año. Entre los remanentes del verano, es habitual encontrar un bote de crema solar a medio usar y preguntarnos qué hacer con ella. ¿Conviene guardarla para el próximo año o lo mejor es desecharla? Mercadona ha dado respuesta a esta cuestión en sus redes sociales. Pilar Vinardell, catedrática de Fisiología de la Universidad de Barcelona ha resuelto la duda de muchas personas a la vuelta de sus vacaciones de verano. « ¿Caducan las cremas solares? ¿Es un mito o una realidad?», se pregunta al inicio del vídeo, publicado en X, la también experta en evaluación de seguridad de cosméticos. Vinardell es tajante en su respuesta: «Es una realidad». Así, la catedrática de Fisiología confirma que las cremas solares tienen una fecha límite para su consumo y advierte del peligro de usar estos productos a largo plazo. Tal y como desvela la experta en su vídeo, las cremas solares, al igual que otros productos cosméticos, farmacéuticos o alimenticios, caducan. No obstante, en su caso no se especifica la fecha concreta en el envase, sino a través del símbolo PAO : un icono con forma de frasco abierto que contiene un número seguido de una 'M'. «Indica los meses que podemos utilizar un producto con garantías de seguridad», explica Vinardell. Un plazo que comienza a contar desde que el producto se abre por primera vez. Los protectores solares suelen tener una fecha de caducidad de 6 a 12 meses desde el momento de la apertura del envase. «Pasado este periodo, los ingredientes activos pierden eficacia », explica la experta. En el caso de las cremas solares, la pérdida de eficacia se acelera, ya que se trata de productos cosméticos que «están expuestos en verano a altas temperaturas y la degradación es muchísimo más rápida», explica Vinardell. De esta forma, aunque a simple vista la crema parezca estar en buen estado, la alteración de su composición puede convertirla en un cosmético inseguro. «La formulación puede alterarse, cambiar su aspecto, y esto puede llegar a provocar irritaciones o respuestas alérgicas en la piel », explica la catedrática. Por tanto, Vinardell insiste en la importancia de «no utilizar un protector solar del año anterior» . No obstante, si podría usarse en los meses posteriores al verano, siempre y cuando así lo permita la duración indicada en el símbolo PAO.