Tomate, tomate, tomate: el tomate frito original del Mercadona bien podría considerarse patrimonio cultural español. Pero en este farragoso terreno alimenticio sobre el que nos movemos se nos está siendo arrebatado: tiene mucho aceite, tiene mucho azúcar, es mejor comprar otros. El arroz a la cubana no sabe igual desde entonces. El dietista y reconocido creador de contenido Fran Susín ha publicado recientemente un vídeo en su cuenta de TikTok enumerando sus salsas de tomate preferidas a comprar en Mercadona . El tomate frito original queda fuera de su convocatoria, pero sí entra su sucedáneo, o su eufemismo, o su versión mejorada, según se mire. «Si eres de los míos y te flipan los arroces con tomate, las pastas bien cargaditas de salsa… entonces esto te interesa: ¿qué tomate de Mercadona elegir para cocinar?», arranca diciendo Susín. «Si tuviera que quedarme con uno, sin duda elijo el tomate tamizado . Muchísimo mejor que la mayoría. Otro de los que más me gusta es el tomate frito sin añadidos —guiño, guiño—. Y luego, el tomate sin azúcares añadidos , el tomate doble concentrado y el tomate troceado , si quieres textura». «Muchos de los otros vienen con azúcar o ingredientes innecesarios que no aportan nada bueno. Yo los evitaría». En la caja de comentarios, como siempre, el debate está servido: hay quienes claman la presencia en la lista del tomate de albahaca o del tomate natural, en una comedia irremediablemente similar a la de las convocatorias de la Selección española de fútbol, o quienes consideran que «el que tú eliges es sin azúcar pero lleva otros ingredientes inflamatorios, como el aceite de girasol», o quienes hablan de fórmulas insospechadas y desconocidas o incluso de otros supermercados. Para gustos, colores. A qué hemos venido al mundo si no es para comer helado, que le dijo un niño a su madre.