Josep Lluís Núñez Clemente fue el presidente más longevo de la historia del Barça, con un mandato que se prolongó desde 1978 hasta el 2000. Ni que decir tiene que durante tan largo periodo de tiempo hubo de todo, especialmente por el incontestable empujón patrimonial que le dio a la entidad, desde su amplio conocimiento como reputado constructor. No hubo prácticamente un solo momento en que las instalaciones blaugrana en que se estuviera llevando a cabo alguna obra nueva o de mejora de las existentes. Incluso algunas malas lenguas malmetían diciendo que era para que las constructoras que las hacían absorbieran a una parte de la plantilla de
Núñez y
Navarro. Leyendas sostenidas por una oposición latente desde el mismo día de su victoria en las urnas en unas reñidas elecciones presidenciales. Las primeras habidas en democracia.
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