Esta madrugada ha quedado extinguido el incendio que se originó en la parroquia de Vilaseco del municipio orensano de O Bolo el pasado jueves por la noche. Según los últimos cálculos de la Consellería de Medio Rural, afectó finalmente a una superficie de 273 hectáreas ; la mayoría, monte raso. En su peor momento, obligó a decretar la situación 2 y a confinar a tres núcleos de población por su cercanía a las llamas: Lentellais. Santa Cruz y O Bolo. También se requirió el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME). En situación 2 permanece el incendio activo en el concello lucense de Pantón , aunque, según las últimas actualizaciones del 112 Galicia, en estos momentos ningún vecino se encuentra confinado o evacuado a causa de este foco. Durante la noche, las llamas no han avanzado, así que la superficie calcinada se mantiene en las 2.000 hectáreas que no solo han afectado a Pantón, sino también al municipio limítrofe de Sober, tras saltar el fuego el río Cabe. El otro incendio activo en la provincia de Lugo es el que se desarrolla desde la madrugada del sábado en A Fonsagrada, que según las últimas estimaciones se extiende por una superficie de unas 30 hectáreas. En la provincia de Orense, surgió a última hora de esta madrugada un foco de alrededor de una hectárea en la parroquia de Río Caldo del concello de Lobios, dentro del Parque Natural de la Baixa Limia-Serra do Xurés . Para su extinción se ha movilizado, por el momento, un agente, cinco brigadas y tres motobombas. Entre tanto, permanece controlado desde el pasado martes el incendio registrado en la parroquia de San Xusto de Cabarcos en el municipio lucense de Barreiros, con una superficie afectada de 140 hectáreas.