Diputados advierten riesgos de filtraciones en el SII y critican proyecto sobre secreto bancario
Las declaraciones del exdirector del Servicio de Impuestos Internos (SII), Javier Etcheberry, al diario La Tercera, sobre el riesgo de filtraciones en caso de que el organismo acceda a información bancaria, reavivaron el debate político en el Congreso. Varios parlamentarios opositores coincidieron con sus reparos, mientras que desde el oficialismo defendieron la iniciativa impulsada por el Gobierno.
El jefe de bancada de Renovación Nacional, Frank Sauerbaum, sostuvo, al mismo medio, que “nosotros compartimos francamente el juicio que tiene Etcheberry y esa es nuestra principal objeción a hoy día: levantar el secreto bancario y dejarle la atribución al director de Impuestos Internos que es nominado por un político”.
A su juicio, una fórmula viable sería que el director del SII fuese designado por Alta Dirección Pública con acuerdo del Congreso, lo que daría garantías de imparcialidad. “La apertura del secreto bancario se transformó en el nuevo fetiche de la izquierda, lo han instalado como una gran polémica”, agregó.
En la misma línea, la diputada Sofía Cid de Republicanos advirtió: “Si hasta un exdirector del SII reconoce que dentro del propio servicio hay filtraciones y falta de control, ¿cómo vamos a confiar en que podrán administrar el acceso a las cuentas bancarias de todos los chilenos, como propone la izquierda? (…) Lo que no se puede aceptar es que funcionarios públicos tengan las llaves abiertas a la información más sensible de las personas”.
Desde la bancada DC e Independientes, la diputada Karen Medina señaló que las palabras de Etcheberry “dejan en evidencia que el SII no está preparado para tener esta información (…) Sería de mucha gravedad avanzar en levantar el secreto bancario para todos cuando tenemos un servicio debilitado”.
El diputado Miguel Ángel Calisto coincidió en que el Ejecutivo ha mostrado “empecinamiento” en avanzar con esta medida. “Nosotros en la ley de cumplimiento tributario aprobamos normas que iban en mejorar las investigaciones y abrir el secreto bancario cuando corresponda. Sin embargo, no deja de ser cierto lo planteado por el Sr. Etcheberry en sentido de que tenemos un Ejecutivo empecinado con levantar el secreto bancario vía administrativa a toda costa”, advirtió.
Más crítico aún fue el presidente de Amarillos por Chile, Andrés Jouannet, quien consideró que los dichos de Etcheberry confirman una realidad conocida: “Lo que dice Javier Etcheberry es un secreto a voces. Hoy día en Chile todo se filtra. (…) Respecto de la ley que tiene que ver con el secreto bancario, tiene que hacerse con mucho cuidado. Porque lo que puede ocurrir es que finalmente hagamos una ley de tal forma que después se filtre todo. Y eso es muy peligroso, porque eso puede dar para chantaje, para extorsionar”.
Desde el oficialismo, sin embargo, la visión fue distinta. El diputado Sebastián Videla (Comité Mixto Radical-Liberal) defendió la iniciativa del Gobierno al señalar que “no comparto sus reparos frente a la posibilidad de que el SII acceda a información bancaria. Hoy la ciudadanía exige más transparencia y herramientas efectivas para combatir la evasión, la elusión y el crimen organizado”.
Videla recalcó que “la experiencia internacional demuestra que los servicios tributarios deben contar con facultades modernas y resguardos adecuados para proteger los datos, sin que eso sea excusa para mantener privilegios o espacios de impunidad”.
De esta manera, las palabras de Etcheberry marcaron una nueva división en el Parlamento: mientras la oposición pide mayores garantías y advierte riesgos de filtraciones, el oficialismo insiste en que la medida es indispensable para enfrentar al crimen organizado y cerrar espacios de opacidad financiera.
Los dichos de Etcheberry
El exdirector del Servicio de Impuestos Internos (SII), Javier Etcheberry, volvió a referirse a su salida del organismo y a las críticas que mantiene hacia el Gobierno. El exfuncionario no solo cuestionó la forma en que se produjo su salida, sino que también expresó reparos a que el SII pueda tener acceso directo a los datos bancarios de los contribuyentes.
“Me da susto que el SII tenga acceso a la información bancaria si es que se pueden producir estas filtraciones. Lo encuentro de la mayor gravedad”, señaló a La Tercera, apuntando a que durante su gestión detectó que algunos funcionarios revisaban información a la que no debían acceder.
Etcheberry reiteró que su caso fue mal presentado públicamente y que el Ejecutivo no valoró las medidas que impulsó contra la evasión y el crimen organizado. “Fue extraña la forma en que salí. (…) Pensé que el Gobierno iba a valorar mucho más lo que estaba haciendo en reducir la evasión, modernizar el Servicio y ser un puntal en la lucha contra el crimen organizado. Pero me di cuenta que eso no era así para las autoridades políticas”, sostuvo.
Aseguró que detrás de su salida hubo un componente político, marcado por presiones externas: “Después del reportaje, la candidata de gobierno Jeannette Jara apareció diciendo que me tenía que ir. Eso influyó bastante en la decisión”, deslizó.
El exdirector defendió los avances logrados en su breve gestión: aumento en las querellas por delitos tributarios, mayor fiscalización en terreno y la creación de una unidad enfocada en el crimen organizado. Sin embargo, insistió en que el episodio de la filtración de sus antecedentes desde la subdirección de Avaluaciones muestra un problema estructural: “Hay temas que mejorar en el Servicio antes de que tenga acceso a la información bancaria. Se tienen que mejorar los sistemas de control para evitar que la gente se meta a información de contribuyentes que no les corresponde y, si la ven, que no la usen para otros fines”.
Etcheberry recordó que siempre ha estado a favor de que el SII pueda acceder a información bancaria para combatir la evasión, pero tras su experiencia cambió de mirada: “En la mayor parte de los países avanzados el SII tiene acceso a toda la información bancaria. (…) Sin embargo, habiendo sido director por un año, me di cuenta que había funcionarios que se metían a información que no les correspondía. Entonces me asusté, y también me pasó a mí, que alguien del SII agarró mis datos y los llevó a un canal de televisión para divulgarlos”.
