M
arc Márquez ya está en paz, después de superar un infierno. Sí, fue más que un número. Fue la demostración de una leyenda del deporte de que es posible volver a ser campeón del mundo tras casi cinco años de operaciones, dolores, angustias y situaciones difíciles. Marc decidió volver, con muchísimo riesgo, con otra marca, otra moto, otro mundo. Y fue un huracán, de competividad, esfuerzo y talento extremo. Necesitaba este triunfo para poner en orden su cabeza, su corazón, su vida. Y alcanzó la paz, que borró las malas decisiones, los momentos duros, la travesía de las dudas. No había otra. Y lo logró, mucho antes de lo esperado, rompiendo las barreras de la lógica. La magia de
Márquez se fabrica con determinación, fuerza y ese espíritu de campeón que nunca lo ha abandonado y le ha permitido borrar todo lo malo del pasado para seguir mirando al frente con todo lo bueno totalmente abierto.
Marc es una leyenda, del deporte mundial.
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